Inés Ballester: "Soy abuela consorte y con eso tengo bastante"

Esta periodista curtida en mil batallas disfruta de lo lindo poniéndose delante de una cámara pero también cuando está con los suyos, con su marido y su hijo, que ya voló del nido hace algún tiempo pero sigue siendo su niño. En esta entrevista, la valenciana abre su corazón a su colega y amiga Rosa Villacastín y le confiesa sus inquietudes, miedos y deseos de futuro.

Acostumbrada a vivir entre cámaras y platós de televisión, Inés Ballester ha vuelto a Telemadrid para hacerse cargo de las tardes, donde presenta el magazine 'Está pasando', en el que tiene la oportunidad de pulsar la opinión de la calle, saber qué piensan los ciudadanos y cómo se enfrentan a los problemas que más les preocupan. Sin duda, es un programa que le viene como anillo al dedo y en el que recupera el protagonismo, después de que el nuevo equipo de TVE eliminara 'Amigas y conocidas'. Sobre su nueva etapa profesional, su vida, su familia y otros temas de los que todavía le cuesta hablar, como el cáncer que superó hace unos años, nos habló esta valenciana que a los 60 se siente como una jovenzuela. Esto fue lo que Inés Ballester nos contó en esta entrevista personal.

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Inés y Rosa quedaron en el Hotel Wellington de Madrid para hacer la entrevista.

Inés, ¿qué le mueve a levantarse cada mañana para ir a un estudio de televisión?

Un montón de cosas, entre otras, intentar hacerlo bien, estar en contacto con el equipo, con la gente en definitiva, me pone todo, pero muy especialmente hacer un buen programa. ¿Sabes lo que es terminar y sentir esa grata sensación de que lo has hecho bien? Eso me pone, porque este es un trabajo que te exige tanto que es difícil sustituirlo por otras cosas, yo diría que la televisión es bastante adictiva.

No solo de trabajo vive el ser humano.

Por supuesto que no, porque para mí es muy importante sentirme querida y pelear por hacer lo que quiero. Hay otro aspecto que me gratifica, la vuelta a Telemadrid, donde aterricé por primera vez hace 20 años. Yo vivía en Valencia y trabajaba en Canal Nou, hasta que me llamó la Jefa de Programas de TM y me propuso hacer uno de sucesos, de 4 horas en directo.

Una propuesta muy tentadora, supongo.

Con decirte que no sabía ni dónde estaba la M-30. Tampoco había hecho nunca sucesos, un género que me parecía pasado de moda, pero tengo que reconocer que pese a esos miedos, para mí supuso una gran escuela donde pude demostrar que soy muy osada, también los que me lo propusieron. Fue un reto porque mi hijo era muy pequeñito y al aceptarlo daba un giro a mi vida.

¿Algún truco para atraer a los espectadores?

Más que al espectador a mí me gusta tocar a la gente que está conmigo en plató, porque generalmente son personas que vienen a contarte problemas, tragedias que les han ocurrido, y lo hacen en un medio donde es difícil concentrarse porque hay mucha luz, cámaras, gente que va de un lugar a otro, tampoco para nosotros es fácil ser tú misma, por eso es tan importante la cercanía, a veces con un simple gesto consigues que la otra persona se sienta cómoda y pueda dar rienda suelta a sus sentimientos.

Es curioso que en eso no haya cambiado tanto el medio, a la gente le gusta salir en la televisión para hablar de su vida.

Porque piensan que podemos ayudarles. Todos sabemos que si un suceso, la desaparición de un ser querido, por ejemplo, se hace mediático, tiene más posibilidades de que no caiga en el olvido. Eso lo saben los familiares, los abogados de las víctimas, y al espectador le gusta porque todos esos ingredientes forman parte de la vida. Algo que puede pasarte a ti o a un ser querido. En 'Está pasando', por la hora de emisión, lo que hacemos es analizar con los expertos, y eso reconforta mucho a quienes nos siguen.

Se les escucha, algo que no solemos hacer habitualmente.

Saber escuchar es importantísimo, también en televisión. Hay mucha gente que nos ve y que vive sola, que no tiene con quién hablar, y la televisión les ayuda a no sentirse aislados. Lo que yo intento es darle compañía a esos espectadores que están solos y a quienes no lo están, contarles la actualidad sin estridencias, con naturalidad.

¿Los espectadores son infieles por naturaleza?

No siempre, es verdad que la oferta es muy variada, pero la televisión como la radio son hábitos, tú te acostumbras a ver o a oír un programa y lo sigues cada día, ocurre con las telenovelas, con 'Sálvame', con Mamen Mendizábal, que tienen altos índices de audiencia.

Inés Ballester
"A la gente le gusta contar su vida en la tele porque piensan que podemos ayudarles. Si un suceso se hace mediático, tiene más posibilidades de que no caiga en el olvido", reconoce Inés.
Guillermo Jimenez

¿Cómo ha conseguido que la cámara se enamore de usted?

Hace unos días entrevisté a Victoria Prego, y le dije que cuando yo empecé quería ser como ella, hasta que un día me di cuenta lo pesado que era intentar ser quien no eres, en mi caso, ser Victoria Prego.

¿Qué le contestó?

Que hay que intentar ser una misma, pero sobre todo creerte lo que estás diciendo, lo que estás contando, porque el lenguaje gestual es un libro abierto.

Vivimos tiempos convulsos, la televisión y en general los medios se han tombolizado.

Yo creo que eso se debe en gran medida a que tenemos muy poca paciencia para escuchar lo que dicen unos u otros. Sin embargo, la entrevista de Jordi Evole al Papa Francisco la vieron más de cuatro millones de personas, lo que significa que cuando algo interesa, la gente lo ve y mira que el Papa hablaba lentamente y no se mojaba en según qué temas, pero hay que encontrar tiempo para todo, también para el esparcimiento.

¿Con qué personaje le gustaría sentarse a charlar?

Con el Rey emérito, con Michelle Obama o con el propio Obama. A Michelle porque tiene algo que atrae, prueba de ello es que ha vendido millones de su libro de memorias, porque de ella interesa todo.

¿Por qué las mujeres de nuestros presidentes del Gobierno huyen de la prensa, si eso les da visibilidad y fama?

Porque aquí los medios de comunicación hemos sido muy cañeros, muy críticos con todas ellas, en eso todavía creo que tenemos un punto machista. Es más fácil criticar a la consorte que al presidente del Gobierno, cuando ellas nos pueden ofrecer una imagen más cercana de los políticos, es lo que hace Michelle Obama. Aunque estoy convencida de que si ella fuera la presidenta de los EE UU le lloverían las críticas.

En España hemos tenido presidentas autonómicas, del Congreso y del Senado… ¿Por qué no del Gobierno?

La hubieran criticado igual, por defecto o exceso de protagonismo. Y no digamos ya si son ambiciosas, como si serlo fuera un pecado. Para mí, más difícil que una mujer desempeñe un alto cargo, es ser la consorte del alto cargo, porque les debe resultar difícil ser ellas mismas.

Inés Ballester
Inés asegura que de joven fue muy rebelde: "Estaba contra todo, siempre alzando alguna bandera por la que luchar".
Guillermo Jimenez

Qué poco hemos cambiado.

No estoy de acuerdo: hemos cambiado mucho, para empezar las mujeres están perfectamente integradas en la política, cosa diferente es que todos los candidatos a presidentes de gobierno, sean hombres.

¿A quién ve con posibilidades de llegar a Moncloa?

En este momento no me atrevo a dar un nombre. Creo, eso sí, que el hábito hace al monje. Prueba de ello es Rajoy, quien para muchos no gobernaba, y yo sin embargo, creo que gobernaba de otra manera, pero gobernaba.

¿Alguna vez se ha sentido ninguneada por ser mujer?

Creo que no, aunque es posible que sí, lo que ocurre es que por educación dábamos por buenas actitudes que hoy no aceptaríamos. Yo siempre he sido muy echada para adelante y he tratado de buscarme la vida, quizá por eso nunca me he encontrado en la profesión a nadie que haya intentado ningunearme.
Cosa diferente es que, en las mismas condiciones y con la misma preparación y experiencia, le hubieran propuesto de jefe a un hombre antes que a mí. Eso forma parte de la mala educación.

¿Los hombres se protegen más entre ellos?

Es la razón por la que cuesta tanto cambiar los comportamientos, porque hubo un tiempo en que nos educaron para dar por buenos comportamientos que hoy serían inconcebibles.

¿Fue difícil conciliar su vida laboral y personal?

Yo siempre tuve claro que a mis hijos no me los iban a criar mis padres porque ya habían criado a los cuatro suyos, y cuando tuve al mío busqué ayuda. Pero es una asignatura pendiente, porque dejamos a quienes más queremos, nuestros hijos o nuestros mayores, en manos de gente de la que no sabemos si están preparados. Es un tema que tiene que resolver la sociedad.

¿Se ha sentido culpable por no haber estado más con su hijo?

Sí, me sigo sintiendo, lo que ocurre es que mi hijo me ha dicho que ya está bien, que es mayorcito. Vive en Barcelona y ha tomado muchas decisiones en su vida, lo que ocurre es que lo hace a su manera: hoy la gente joven sabe bien lo que quiere, lo veo en los que trabajan conmigo, están muy preparados.

Inés Ballester
La periodista está al frente de ’Está pasando’ en Telemadrid.
Guillermo Jimenez

¿Se solidarizan con movimientos como 'MeToo'?

Sí, cuando la huelga del 8M de 2018, todos me apoyaron cuando decidí hacerla y no fue una decisión fácil porque en el programa en el que estaba, no la hicieron.

¿Le gustaría ser abuela?

Soy abuela consorte y con eso tengo bastante.

Da la sensación de ser muy tranquila, ¿también lo era de joven?

Todo lo contrario, fui muy rebelde, mucho, no sé si más que mi hijo, pero estaba contra todo, contra las monjas, siempre alzando alguna bandera por la que luchar.

¿Y ahora?

El feminismo lo he defendido desde muy joven, cada 8 de marzo siempre me iba en Valencia con mis amigas a la manifestación y después a cenar. Una cita a la que no faltábamos nunca. También, siempre que puedo, hago campaña por las donaciones de órganos porque tengo muy claro que son cosas que hay que dejarlas por escrito ante notario. Y como estoy muy sensibilizada con el tema del cáncer, colaboro con la Asociación contra el cáncer.

Que las famosas pongan rostro al cáncer, ¿ayuda a quienes lo padecen?

Al principio no quería hablar del tema, pero con el tiempo me di cuenta de que nuestros testimonios, nuestra presencia en determinados actos pueden ayudar mucho. Mi sorpresa fue mayúscula cuando me enteré de que hay mujeres que se han quedado sin trabajo porque las empresas aprovechan que estaban de baja para despedirlas: eso es tremendo. Y lo más grave es que estas cosas no trascienden a la opinión pública.

Abuso de poder y nula sensibilidad.

Claro, les indemnizan y ya está; imagínate el dolor de estas personas que, además de padecer la enfermedad, se quedan en paro.

A algunas las dejan sus parejas.

Yo conozco una chica que al salir de trabajar se iba a que le dieran la quimioterapia, e iba sola, porque su pareja no quería acompañarla: al final, rompieron porque decía que prefería estar sola. Hay casos en los que la enfermedad une, esa fue mi experiencia personal.

Cuando hay amor, lo lógico es que te apoyen.

Nosotros éramos una piña. Durante mi enfermedad siempre estuvimos juntos. Juan me preguntaba: ¿cuándo nos operamos? Hay momentos cuando estás malita que no quieres estar de cháchara, pero yo quería estar con Juan y con mi hijo, eso lo tenía claro.

Inés Ballester
“El mundo de los toros es igual de endogámico que el de la ópera, la danza, el fútbol o el tenis”, reconoce la periodista.
Guillermo Jimenez

Felizmente lo ha superado.

Así es, por eso es tan importante que la gente vea que todo pasa, que vuelves a reír y a disfrutar de la vida y de las pequeñas cosas.

Es una gran aficionada a los toros. ¿Podrían desaparecer las corridas?

Sí claro, eso lo vengo diciendo desde hace tiempo. La Feria de San Isidro dura 35 días. ¿Quién se puede permitir ir a los toros durante tantos días seguidos? Además de que los asientos son incómodos, el ambiente es un poquito machista, y si la tarde no se da bien, es aburrido. No parece que tenga muchos alicientes, aunque quizá ahora la gente vaya a sacar pecho.

Son mundos muy endogámicos.

Igual que el de la ópera, la danza, el fútbol o el tenis. La gente necesita tener ilusiones, y a mí me parece bien que así sea.

¿Cuáles son las suyas?

Tengo abono de baloncesto, de la ópera, tengo muchas aficiones. Antes incluso jugaba mucho al pádel, pero lo he tenido que dejar porque las rodillas se resienten por los años y por los tratamientos.

Tener un trabajo que te ilusiona es un aliciente más.

Para mí, hacer lo que me gusta es un privilegio.

Mi foto favorita

Foto favorita de Inés Ballester

"Esta foto es de las pasadas Fallas de Valencia: estoy con mis padres. Un día cada año procuro salir con ellos para ver las fallas del barrio, a pesar del lío".

¿Quién es Inés Ballester?

Nació. En Burriana, Castellón, el 28 de noviembre de 1958.

Estudios. Licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.

Trayectoria. Comienza su andadura profesional en la Cadena Ser. Después de varios años de formación, da el salto a TVE de Valencia, de donde pasa a Canal 9. En Telemadrid presenta 'Sucedió en Madrid' de 1994 a 1997. En 2001 vuelve a TVE para presentar 'Por la mañana' durante 6 temporadas. En 2010 conduce 'Cine de Barrio', con Carmen Sevilla. De 2014 a 2018 presenta 'Amigas y conocidas' en La 1. Actualmente ha vuelto a Telemadrid para conducir el magazine 'Está pasando'.

Libros. Ha publicado tres libros sobre cocina.

Familia. Casada con el productor Juan Luis Ruiz de Gauna, Inés tiene un hijo, Rafael, de su anterior matrimonio con Rafael Corberó. En 2013 le detectaron un cáncer de mama del que ya está curada.

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