Lydia Bosch: "A mis 55 años me estoy machacando en el gimnasio"

La vida no ha sido fácil para la actriz que tuvo que superar un duro episodio familiar cuando era una niña. Se sobrepuso y tiró adelante. Porque ella es una mujer optimista que siempre ve "el vaso medio lleno". Ahora, vive intensamente, disfruta de su trabajo y de sus hijos y está espectacular. ¿Cuál es su secreto? Ella misma nos lo cuenta.

Cuando tenía 14 años, Lydia Bosch vivió muy de cerca lo que supone un ictus: "Estábamos en Tarragona veraneando y mi abuela empezó a hablar mal. Parecía que no era nada, pero a la mañana siguiente mi abuela había muerto por un ictus". Así lo relató la actriz, de 55 años, en la presentación de la nueva campaña Generación INVICTUS de Boehringer Ingelheim España, con la que se quiere concienciar sobre cómo prevenir, detectar y actuar ante el mayor enemigo femenino, el ictus. Y es que aunque parezca mentira, mueren más del doble de mujeres por él que por el cáncer de mama. De esto y de otras muchas cosas charlamos con la actriz. ¿Quieres saber qué nos contó?

¿Por qué te has querido implicar en esta causa?
Cuando puedes echar una mano, porque gracias a tu profesión puedes ser altavoz de causas maravillosas, es un privilegio. Después, por un motivo sentimental, en mi familia hubo un fallecimiento por ictus y me ha tocado más. Además, soy amiga de personas maravillosas que lo han sufrido, como Silvia Abascal.

¿Y qué te ha enseñado esta campaña?
Pues que, conociendo los síntomas, puedes evitar un mal mayor, porque tienes cuatro horas desde que tienes uno de los síntomas (sonrisa torcida, dolor de cabeza punzante, alteración en el habla o parálisis en algún lado del cuerpo), tienes tiempo para llamar a urgencias.

No es hereditario, pero, conociendo el caso de tu abuela, ¿temes que te pase?
No. Yo soy una persona que no me paro a pensar en lo que me puede pasar porque no soy aprensiva. Soy de las mujeres que prefieren ocuparse que preocuparse. Es mi forma de ser, soy de las del vaso medio lleno y no medio vacío, porque tengo la creencia de que un pensamiento está conectado en la emoción, y ésta está conectada a la salud.

Lidia Bosch, apoya la campaña contra el ictus
Gema Checa

Tienes 55, ¿cómo te cuidas?
Me machaco en el gimnasio. Estoy feliz porque he encontrado una rutina. Empecé a hacer ejercicio con un entrenador y cuido mi alimentación. Y hace tres meses que he empezado a hacer yoga, y me parece apasionante y difícil.

¿Eso de cuidarte tanto es por el paso del tiempo?
Indiscutiblemente, la menopausia me puso alerta porque mi cuerpo cambió y, por coquetería, me apetecía cuidarme. Pero, sobre todo, porque así me siento bien.

¿Te sientes joven?
Sí, pero si le preguntas a mis amigos te dirán que hay veces que me pongo más años y no soy consciente. Yo sé que ahora tengo 56 años.

Lydia, los 56 los cumples en noviembre...
Mira cómo no te engaño. La edad la tienes en la actitud.

Lidia Bosch en la campaña contra el ictus
Gema Checa

¿Cómo ves a tus hijos? Porque ya son una mujer y dos hombres.
Se me cae la baba con ellos. He tenido mucha suerte con mis hijos.

Ya están volando del nido.
Andrea sí, los pequeños no porque todavía tienen 16 años. Pero yo no soy la típica madre que sufre por eso.

Tú también te fuiste pronto de casa.
Sí y mis padres respetaron esa decisión, aunque a mi padre en un principio no le hizo mucha gracia... Los padres debemos apoyar a los hijos porque no somos dueños de la vida de nadie. Lo que hay que hacer es facilitar la vida.

¿Te gusta que tu hija Andrea siga tus pasos?
A mí me gusta que mis hijos hagan lo que les dé la gana. Y para mí la profesión de actriz es la mejor del mundo y que se dedique a ello es fantástico.

Lidia Bosch campaña contra ictus
Gema Checa

Volviendo al tema de la edad, muchas actrices se quejan de que el teléfono deja de sonar, que no hay papeles para ellas.
A medida que vas cumpliendo años, se va acotando más el trabajo, pero afortunadamente ahora está habiendo personajes interesantes. Yo creo que el período de 40 a 50 es una madurez estupenda y lo que se interpreta con una mirada se nota cuando tienes un bagaje de vida.

55 años, ¿y el amor?
El amor siempre queda en el corazón. Yo claro que estoy abierta a una pareja, pero todo puede llegar o no.

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