Arantxa Sánchez Vicario tiene la sonrisa renovada, y es que el buen momento que atraviesa es difícil de disimular, porque después de casi una década de litigios con su ex, Josep Santacana, por fin está divorciada desde que hace solo unos pocos meses un tribunal de Miami ratificara el acuerdo extrajudicial que firmó con él. La extenista no se quiso perder la entrega de premios Gloria del Deporte este pasado miércoles 17 de junio por la tarde en Madrid, donde coincidió con la infanta Elena, y allí se dejó ver sin ocultar su bienestar: "Estoy feliz, cuidando a mis hijos, que son lo mejor que tengo en mi vida", afirmó ante los micrófonos de la prensa.

Arantxa Sánchez Vicario se mostró muy emocionada por estar invitada en esta entrega de galardones, dándoles apoyo con su presencia, y confesó que a ella misma le gusta más recibir premios ahora que antes, cuando jugaba: "Cuando luego dejas de jugar, a posteriori, yo creo que incluso te hace más ilusión, porque van pasando los años, va pasando el tiempo, y realmente todavía, pues, sigues ahí, ¿no? Entonces, lo valoras mucho más y... te hace mucha ilusión", expresó, y es que recogerlos ahora significa que continúa siendo un referente en el mundo del deporte a pesar de llevar más de 20 años, casi 25, retirada (colgó las raquetas en 2002).

arantxa sanchez vicario en una imagen de archivo durante un partido de tenis en su epoca de tenista, en 1990
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Arantxa Sánchez Vicario en una imagen de archivo durante un partido de tenis en su época de tenista, en el año 1990.

Sus dos hijos: la prioridad de Arantxa Sánchez Vicario en este momento de su vida

Después de años enfrentada a su ex en los tribunales, la extenista es una mujer libre. Pero también muy desgastada psicológicamente, no solo por la lucha por su separación y la custodia de sus dos hijos en común con Santacana, sino también por el litigio por la deuda que contrajo el exmatrimonio con el Banco de Luxemburgo y por la que, según la sentencia de 2024, cometieron alzamiento de bienes al crear un entramado societario para declararse insolventes y evitar, así, el pago del préstamo de más de 6 millones de euros que pidieron a dicha entidad para hacer frente a una multa de 5,2 millones que les impuso Hacienda; Arantxa demandó a su ex acusándole de ser él el que la metió en ese embrollo por ser quien llevaba los temas económicos, y de los que, según ella, no tuvo constancia. Por todo ello, fue condenada a 2 años de prisión tras llegar a un acuerdo, aunque su abogado confirmó que no entraría en la cárcel al no tener antecedentes penales.

arantxa sanchez vicario y josep santacana en barcelona
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Arantxa Sánchez Vicario en una foto de archivo junto a su, por entonces, marido, Josep Santacana.

En estos momentos, Arantxa Sánchez Vicario, con la mente mucho más tranquila, confiesa que está centrada en sus hijos y también en su madre, que quedó viuda en 2016 con el fallecimiento de su marido y padre de Arantxa, Emilio Sánchez, y con la que pasa todo el tiempo que puede. Sobre sus hijos, la extenista revelaba que no siguen sus pasos en el tenis: "No juegan a tenis, no. Tienen los valores del deporte, pero no en el tenis. Me han salido futbolistas, la niña y el niño, o sea que soy mamá futbolera". "¿Te da pena?", quisieron saber los reporteros de Europa Press y Gtres, pero ella en realidad lo que está es encantada: "Para nada, para nada. Todo lo contrario, te digo una cosa: que hagan el deporte que quieran, porque los valores del deporte también ayudan mucho y son deportistas realmente, como digo yo, muy activos, y son buenos", contó también sobre ellos, que tienen ya 17 (Arantxa Jr) y 14 años (Leo).

arantxa sanchez vicario junto a la infanta elena en la entrega de premios gloria del deporte 2026
Gtres
Arantxa Sánchez Vicario junto a la infanta Elena en la entrega de premios Gloria del Deporte 2026.

Por supuesto, y como no podía ser de otra manera, Arantxa es el mejor apoyo para sus hijos, yendo a verles jugar a cada partido: "Claro que sí. Soy animadora, apoyo pero no soy de las madres 'súper efusivas'. No, no, no. El problema es que todo el mundo me conoce, hasta en los campos de fútbol, entonces los 'referees' (árbitros) piensan que me he confundido de lugar, y yo les tengo que decir: 'No, es que tengo hijos que juegan al fútbol'. Pero es una maravilla, porque es otro deporte, pero también estoy feliz porque a ellos les encanta, y yo, pues apoyándoles, de mamá tenista a mamá futbolera", explicó.