Mikel Erentxun: "Para mí lo más importante es la familia, mis cinco hijos y la música"

El cantante y compositor ha aprendido a priorizar en la vida. Superada la barrera de los cincuenta, la madurez le ha aportado otra visión de la vida con la que es mucho más feliz. Él mismo nos lo cuenta en esta entrevista con Rosa Villacastín.

Al ver a Mikel Erentxun con gafas de sol, chupa de cuero, pantalón y camiseta negra, cualquiera pensaría que se trata de uno de esos viejos rockeros de los ochenta, tan en boga en estos momentos. No solo por la vestimenta, también porque Erentxun es muy conocido aunque no se deje ver demasiado por la city, pertenece a una generación en la que grupos como 'Duncan Dhu' se dieron a conocer, convirtiéndose en ídolos de una juventud en ebullición para quienes todo era posible. Una época en la que Mikel se arriesgó a cantar en solitario. Un experimento que le salió bien: prueba de ello es que tantos años después ahí sigue, componiendo canciones que llegan al corazón. Letras que fluyen de su interior porque, como bien dice, se encuentra en uno de esos momentos en los que necesita exteriorizar sus vivencias.

Mikel Erentxun y Rosa Villacastín
Rosa y Mikel, con el último disco de éste, en el AC Hotel Aitana, en Madrid.
Ana Ruiz

Vaya título Mikel, 'El último vuelo del hombre bala'.
Forma parte de una trilogía que nunca pensé que fuera a serlo, que dio comienzo con 'Corazones', le siguió con 'El Hombre sin sombra', y están muy ligados a este disco y a mí, ya que los he escrito en primera persona.

Los tres tienen un hilo conductor, las emociones vividas.
Así es, porque cuando yo formaba parte de 'Duncan Dhu', me encargaba sólo de la música y Diego de las letras, y no fue hasta 'Corazones' cuando decidí hablar de mí, de ahí que todas las canciones sean mías y giren alrededor de mis fantasmas.

¿Tantos tiene?
Bastantes. El primer CD giraba en torno a una insuficiencia cardíaca que tuve, el segundo, a una crisis de pareja, y el tercero, con el que cierro la trilogía, es el broche optimista, una vez superados los obstáculos de los dos primeros. Por eso digo que 'El último vuelo del hombre bala' es un disco muy luminoso y positivo porque es como me siento ahora.

Exponerse a corazón abierto, ¿le ha resultado fácil o difícil?
Pues me ha resultado más fácil hablar de mí que contar historias ajenas. Anteriormente, las pocas letras que yo escribía me las inspiraban un libro que hubiera leído o una película que había visto: en cambio, hablar de mí me ha resultado más fácil.

Siendo como es, supertímido...
No solo soy muy tímido, también muy pudoroso y muy vergonzoso, pero no me cuesta nada volcar todas mis emociones o experiencias en un papel y después cantarlas ante cientos de personas.

¿Qué pasó en su vida para que en 'El hombre sin sombra' se atreva a hablar sobre sus relaciones de pareja?
Me estaba refiriendo a las relaciones de pareja de larga duración, como la mía. Cuando yo escribí esas canciones llevaba 18 años con mi mujer y la pregunta que me hacía era: ¿qué pasa en una pareja cuando se lleva tanto tiempo junta?

Entrevista 10, Mikel Erentxun
"Salí del hospital muy cambiado (sufrió un infarto). Quería estar en mi casa, en pijama, en el sofá, con mi hijo viendo la tele. Cosas que no valoraba", explica el cantante.
Ana Ruiz

¿Sabe ya la respuesta?
Pasaron un montón de cosas, buenas y malas, hubo muchos desencuentros, aparecen los hijos, que son maravillosos y que unen mucho, aparece la amistad: fue una época un poco crítica pero la pasamos con buena nota y ahora estamos viviendo nuestro mejor momento como pareja, después de 19 años juntos. Mi primer matrimonio duró 9.

¿Tuvo algo que ver el miedo que le produce el paso del tiempo?
Realmente no le tengo miedo a la muerte, solo que hay un momento en el que te das cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, cuando todavía tengo muchas cosas por hacer, entre otras, asumir que no voy a tener tiempo para hacerlas.

Eso nunca se sabe.
Hasta hace no mucho, pensaba que la vida era larguísima. Yo, que estudié Arquitectura, tenía la ilusión de volver a ejercer, también me gustaría hacer cine, escribir un libro, en fin, mil cosas. Me han dicho que a eso se le llama cronofobia: una palabra muy chula que si la hubiera descubierto antes habría escrito una canción.

Hay que dar prioridad a lo importante.
Que para mí es la familia, mis cinco hijos, que son muchos, y la música. Y desde que he acotado mis prioridades, soy mucho más feliz. Ahora estoy más centrado, no me agobio por tonterías, disfruto más de la vida, de los conciertos, de las giras y, además, hago de padrazo, que antes no hacía.

¿Ha evolucionado para mejor?
Sin duda, Rosa, me encanta contarles un cuento a mis hijos pequeños cuando se van a la cama y, por supuesto, no bebo.

Mikel Eretrxun
Para Mikel lo más importante es “la familia, mis cinco hijos y la música”, declara.
Ana Ruiz

Ley de vida, a los 18 lo quieres abarcar todo, a los 50 llega la madurez y la calma.
Eso me ocurrió a mí a raíz de lo del corazón. Cuando me vi en la UVI, yo, que soy muy hipocondríaco, pensé: de aquí no salgo seguro y mi mujer, embarazada de 7 meses, quizá no pueda conocer a mi hija...En ese momento de horror, que después no fue para tanto porque es lo mismo que ha tenido Iker Casillas, piensas en lo peor. Del hospital salí muy cambiado.

¿En qué sentido?
Quería estar en mi casa, en pijama, en el sofá, con mi hijo viendo la tele. Cosas que no valoraba hasta que no salí del hospital. Han pasado seis años, aunque cuando tengo un momento de bajón, mi mujer me dice: vete al hospital y pásate por la planta de cardiología, ya verás cómo sales curado.

¿Sigue su consejo?
Sí, sí, porque cardiología está en la planta 3, a cinco minutos de mi casa y cada vez que paso por ahí, pienso en lo feliz que soy.

¿Se cuida más ahora?
Sí, claro, hago una dieta mucho más saludable, hago ejercicio más controlado, llevo una vida más sana en las pequeñas cosas y en las importantes. Creo que ahora soy mejor persona, mejor padre y mejor marido.

¿De las malas experiencias se aprende?
Con la perspectiva que da el paso del tiempo, me doy cuenta de los fallos que cometí en mi primer matrimonio, pero es que fui padre muy joven… De todo se aprende.

Beñn Esteban
Ana Ruiz

Usted vivió una época de cambios profundos en la música.
Figúrate, en los años 80 todo era una locura, con un éxito brutal y yo lo llevaba fatal; ahora, en cambio, lo disfruto todo, incluso cuando me piden una foto. No lleno plazas de toros pero lleno teatros y, en vez de hacer 100 conciertos, hago 50 para estar más tiempo en casa. Vivo un momento dulce.

¿Se puede vivir de la música?
Claro que sí, yo vivo de la música y creo que estoy en mi mejor momento.

¿La madurez le sienta bien?
Yo, con 35 años de carrera, ahora canto mejor y escribo mejor, eso lo da la edad.

Empieza nueva gira.
Las llevo mejor porque no son tan duras como antes, ahora las carreteras son infinitamente mejores y viajamos en camionetas súper cómodas. En octubre vamos a México, Perú, y Estados Unidos. Otra cosa buena es que, gracias a las redes sociales, puedo hablar con mis hijos desde México como si estuvieran aquí al lado.

Es la parte positiva.
Las redes facilitan mucho la relación porque antes ibas a México y las conferencias te costaban un dineral y encima se oía mal; ahora es una maravilla. Yo soy una persona bastante analógica, en mi casa mi televisión es de tubo, y sigo escribiendo con pluma, mi cámara de fotos es de las de carrete...

¿Qué tipo de público le sigue?
Tengo más público fiel que nuevo pero me gustaría que se renovara aunque para mí es muy importante la fidelidad: quiero pensar que con cada disco conquisto a alguien nuevo.

Lo dice usted, que ha pasado por todos los estilos.
Ahora estoy en una fase rockera: este disco es muy rock and roll, pero también hay cuatro baladas de mucho amor, una de ellas, 'Gigante', dedicada a mi hijo Mael.

¿Por alguna razón especial?
Sí, porque con 8 años todavía se viene a nuestra cama y eso que antes lo veía como diciendo "¿Esto cuándo se va a acabar?"; ahora lo disfruto porque sé que cuando se vaya lo voy a echar mucho de menos.

Le sustituirán los nietos.
Todavía no quiero ser abuelo porque tengo un hijo de 24 años y, de momento, no parece que quiera tener hijos.

¿Alguno sigue sus pasos?
Aitor, el mayor, es ingeniero y trabaja. Claudia estudia Arquitectura y Danza, Siena quiere ser actriz, Mael toca la batería, quiere ser cantante como yo, y Dakota quiere ser pastelera, pero vete tú a saber. Los jóvenes hoy tienen vida propia, aunque saben que cuando les llevo al colegio en mi coche van a oír lo que a mí me gusta.

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"No lleno plazas de toros pero lleno teatros y en vez de hacer 100 conciertos, hago 50 para estar más tiempo en casa. Vivo un momento dulce", reconoce Erentxun.
Ana Ruiz HEARST

¿Y quién le gusta?
Bob Dylan, Simon y Garfunkel... Curiosamente, Dakota, de cinco años, me está saliendo muy rockera y en ella tengo puestas mis esperanzas de que no todo está perdido. El otro día, me levanté y la sorprendí canturreando una de Los Ramones...

¿Algún recuerdo especial de su infancia?
Mis primeros recuerdos son de cuando tenía 4 años y nos íbamos con mis padres y mis hermanas de vacaciones en Semana Santa. Seis en un Seat 124, a Málaga o Alicante, escuchando música que mi padre grababa. En casa teníamos una guitarra que tocaban mis hermanas y con la que yo tocaba canciones de Elvis Presley, el responsable de que yo me dedique a componer y cantar.

¿Quién le metió el gusanillo de la Arquitectura?
Siempre me gustó la música pero nunca pensé en ella como un oficio; desde joven sabía que me dedicaría a la Arquitectura. En mi época escolar toqué con varios grupos, hasta que apareció 'Duncan Dhu', que nació cuando estaba en primero de carrera.

¿Le presionó su familia para que siguiera estudiando?
Lógico, me costó terminar la carrera pero tengo el título junto a mis discos de oro. Era como Superman, tenía dos personalidades, de lunes a jueves estudiaba y los fines de semana, actuaba con el grupo.

¿Qué consejos les da a sus hijos?
No soy de dar consejos: creo que tienen que hacer lo que les guste. Han estudiado lo que han querido, porque en la vida lo más gratificante es hacer lo que te gusta. Mi mujer es profesora, una profesión muy pasional, y está encantada. Todo mi entorno trabaja en lo que le gusta.

Si tuviera que poner banda sonora a su vida, ¿cuál sería?
Me encantaría que fuera una de Elvis. No cambiaría mi vida por nada, he tenido una vida muy intensa, haciendo lo que más me gusta, he grabado 28 discos en 29 años, he viajado y, si tuviera que definirla, diría que es como el rock and roll.

Mi foto favorita

La hija pequeña de Mike Erentxun, Dakota.

"La Bella y la Bestia. La pequeña Dakota, mi hija, y su fiel amigo, Rambo".

¿Quién es Mikel Erentxun?

Nació. En Caracas (Venezuela), el 23 de febrero de 1965 y tiene 3 hermanas.

Estudios. Afincado en San Sebastián desde 1973, estudió Arquitectura y lo compaginó con la música como vocalista del grupo Duncan Dhu.

Trayectoria. Con su primer álbum titulado 'Por tierras escocesas' (1985), comienza una larga carrera que culmina en 2001 con 'Crepúsculo'. En paralelo, comienza su carrera en solitario con 'Naufragios', más tarde sacaría 'El abrazo del erizo', 'Acróbatas' y 'Te dejas ver', al tiempo que Duncan Dhu publica 'Ciudades de paso' y el recopilatorio 'Éxitos'. En 2008 publica el directo 'Tres noches en el Victoria Eugenia', con el que cierra una etapa para empezar de cero. Junto al grupo Malas Compañías, Mikel empieza la tercera etapa de su carrera con 'Detalle del Miedo'. En 2012 saca '24 Golpes', le siguen 'Corazones', 'Corazón salvaje', 'A corazón abierto' y 'El hombre sin sombra'. Acaba de sacar nuevo disco, 'El último vuelo del hombre bala', con el que emprende una larga gira.

Familia. Casado en dos ocasiones, tiene 5 hijos: Aitor, Claudia, Siena, Mael y Dakota.


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