La muerte del cantante del grupo Il Divo Carlos Marín ha caído como un jarro de agua fría en España, y es que el cantante, a sus 53 años, ha muerto a causa del covid a pesar de estar vacunado y haber tenido mucho cuidado. Desde la familia están completamente rotos, tal y como ha confirmado su abogado, Alberto Martín, pero también han querido dejar claro que, cuando tengan en su poder todos los informes médicos, estudiarán y valorarán si se podrían tomar medidas legales por no haber hecho lo suficiente para salvar su vida.

Según han informado, Carlos era un hombre sano y deportista, sin apenas patologías previas, por lo que no se explican esta muerte tan repentina, en cuestión de días: "aguantó mucho antes de ir al hospital, y creo que esto tampoco ha sido bueno", apuntó desde el programa 'Ya es mediodía', donde fue entrevistado. "Era una persona muy trabajadora, luchadora, deportista... y quizá debió acudir un poco antes" al médico. Fue a partir del pasado día 7 cuando todo "empezó a empeorar, hasta que tuvieron que entubarle y ponerle en coma inducido, precisamente para darle el tratamiento y poder recuperarle, aunque no ha sido posible", ha relatado apesadumbrado, añadiendo que "estaba mal, pero no en una situación límite", y la familia cree que se podría haber hecho mucho más para salvarle.

La familia, a pesar de la burocracia, ya tiene el cadáver del artista listo para su repatriación a España, donde recibirá sepultura tal y como sus allegados desean.