La familia de Rafa Nadal y su mujer, Xisca Perelló, está en un estado de completo desconsuelo tras vivir la muerte del padre de ella, Miquel Perelló, cuando sólo tenía 63 años. Miquel, un discreto empresario de Mallorca, fallecía tras una larga enfermedad dejando a todos sumidos en la más absoluta tristeza el pasado jueves, y tras los tensos primeros instantes en los que tuvieron que digerir la noticia, el viernes enterraron todos juntos al hombre entre abrazos de consuelo y muchas lágrimas. Las imágenes del momento, sin embargo, han salido a la luz este mismo martes, dejándonos un amargo sabor de boca.

Rodeada de su familia, Xisca, a la que muchos llaman Mery por su nombre -María Francisca- llegó al tanatorio Parc de l'Auba, en Manacor, con ropa de luto y unas amplias gafas de sol, y en todo momento estuvo al lado de su pilar fundamental, Rafa Nadal. El tenista, que tenía una gran relación con su suegro, tampoco pudo evitar las lágrimas a la salida del entierro, mientras ambos caminaban juntos y abrazados, dándose mutuamente el apoyo que más necesitaban en esos momentos tan poco agradables.

rafa nadal y xisca perelló en el entierro del padre de ella, miquel perelló
Gtres
rafa nadal y xisca perelló en el entierro del padre de ella, miquel perelló
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A pesar de la enfermedad de Miquel Perelló, una noticia nunca de este tipo es fácil de gestionar, pero sin duda no les faltó el cálido aliento de sus familiares y amigos, que han hecho gala de la discreción que siempre les ha caracterizado a pesar de ser parte de la familia de uno de los deportistas españoles más importantes del mundo.

Rafa, por su parte, no atraviesa tampoco su mejor momento tampoco en los profesional: tras su lesión en el psoas que no termina de curarse, tuvo que tomar la decisión de no jugar en el Open de Madrid, y ya se había perdido el de Monte Carlo y el de Barcelona. A pesar de este duro revés en lo personal, el tenista tiene ya la vista puesta en el campeonato de Roma y el de Roland-Garros.