Cuarenta y cinco años de carrera y Valentín Paredes no ha parado de trabajar. Se siente un privilegiado por disfrutar de su profesión de actor. El extremeño vuelve al teatro con 'La comedia sin título', donde se narran los últimos días de Federico García Lorca, aprovechando los 125 años del nacimiento del poeta. Una obra que el 7 de julio empieza en el Teatro Campoamor de Oviedo y rodará por toda la geografía española. Y en la que Valentín comparte cartel con Javier Gurruchaga o Bárbara Caffarel. No es el único proyecto de Paredes, que empieza a rodar la vida de Santa Gemma, 'Gemma Galgani'.

Tu nueva obra es 'La comedia sin título'.

Es una de las funciones que no terminó Lorca, y a partir de ese texto se ha documentado y versionado los últimos días de Lorca antes de fusilarle.

¿Es ficción?

No, todos los personajes son reales. Mi personaje, José Luis Trescastros, se presentó en Casa de los Rosales, donde estaba Lorca en Madrid, antes de huir a Granada. Tuvo influencia directa en la detención del poeta y luego presumió de haberle dado dos tiros.

Hay mucha leyenda sobre aquella muerte.

Sí, se ha escrito mucho de Lorca, pero Caballero y Barrachina, autores de la función, son especialistas en Lorca y de todos sus pasos hasta llegar a fusilarle.

el actor valentín paredes posa para su entrevista en diez minutos
Ana Ruiz / HEARST

¿Te impone meterte en un tema tan político?

No, porque esto está en la historia y así sucedió. A Lorca le mataron por un error. Él tenía que ir a un interrogatorio y se adelantaron.

¿Esperas que las sobrinas vean la función? Porque vais a Granada.

Espero que sí. Además, hay mucha expectación porque se arriesga mucho con doce actores en escena y no es una función subvencionada.

¿Habías hecho de Lorca antes?

Hace muchos años hice una comedia en El Teatro de la Zarzuela. Y luego tuve muchas papeletas para hacer la serie 'Muerte de un poeta', pero no pudo ser. Ahora, ya no tengo edad de hacer de Lorca, pero voy a hacer de uno de sus asesinos.

En 2021, trabajaste en Mérida y dijiste que ya no ibas a hacer más teatro.

Es verdad que a partir de ahí me han ofrecido cosas, pero yo quería volver al teatro con algo que me gustara de verdad y que fuera importante.

Siempre has sido un actor de teatro.

Yo debuté en el teatro con Sazatornil y luego me dieron un papel en el cine e hice mucho en los ochenta. Después volví al teatro, a mí me encanta, porque es el espacio natural de un actor y te tienes que enfrentar a un texto y a un público distinto. Eso te mantiene muy vivo.

¿Ha cambiado el teatro?

Hubo una época en que la gente dejó de ir al teatro, pero después de la pandemia la gente ha vuelto a ir al teatro porque quiere ver vida.

el actor valentín paredes posa para su entrevista en diez minutos
Ana Ruiz / HEARST

Muchos rostros conocidos de primer orden están haciendo teatro. Bueno, menos Penélope y Bardem, que debe ser por miedo.

Será por eso. Para un actor estar arriba de un escenario es un momento mágico.

¿Es verdad que cada función es diferente?

Cada público es diferente y depende de las ciudades.

"Espero que las sobrinas de Lorca vean la función"

Después de 45 años de profesión, ¿has pensado en la retirada?

Había pensado en hacer cosas que me gustaran, porque me lo puedo permitir. Me retiraré cuando vea que no tengo capacidad para subirme a un escenario. Yo sigo aprendiendo cada día de mis compañeros.

Has tenido la suerte de trabajar con los grandes actores de este país, ¿cómo ves a los actores jóvenes?

Ellos han tenido más medios que en mi época, que no existía ni la Escuela de Arte Dramático Oficial. Están más preparados académicamente, pero todo eso llevado al escenario, no tiene nada que ver. A muchos, sobre todo, en televisión, les falta dicción, porque parece que están masticando en lugar de hablar. Yo tengo que subir el volumen. La dicción te la da el teatro. Pero hay que decir que hay actores jóvenes que da gloria escucharlos.

Tantos años de profesión, ¿tienes alguna espinita clavada?

Ya no, sí tuve la de no haber trabajado en el Teatro de Mérida, porque soy extremeño. Y se cumplió. Pero he trabajado con los grandes. Igual con Almodóvar no, porque decía que me parecía a Antonio Banderas, y yo lo entendí.

el actor valentín paredes posa para su entrevista en diez minutos
Ana Ruiz / HEARST

Como decíamos has trabajado con grandes estrellas, que muchos están desapareciendo. ¿Crees que se les reconoce en vida?

Es verdad, no se les hace un reconocimiento como se merecen. Por ejemplo, a mi amigo Pepe Sancho no se le ha hecho nada y se merece que se acuerden de él. En este país no se cuida a los grandes. El tiempo los olvida. Los homenajes hay que hacerlos en vida.

Tú, por lo menos, ya tienes una plaza con tu nombre en tu pueblo.

La estoy disfrutando desde 2018. En mi pueblo están orgullosos de mí, porque yo salí de allí con diez años.

¿Cuál es el secreto para que los años no pasen por ti?

No me he hecho nada. Debe ser la genética y comer bien. Nunca he hecho ejercicio y ahora me he apuntado al gimnasio.

¿Y ligas en el gimnasio?

Voy cuando hay poca gente y me ducho en mi casa. (Risas)

¿No te has vuelto a enamorar?

No, no echo de menos una pareja. A mí me han querido mucho y he querido también. Pero ahora estoy bien y quiero disfrutar de mis amigos. No se me pasa por la cabeza, aunque nunca hay que estar cerrado al amor.

el actor valentín paredes posa para su entrevista en diez minutos
Ana Ruiz / HEARST

Uno de tus proyectos es una serie sobre los hermanos Bécquer, ¿por qué interesan tanto los personajes históricos?

Son historia y se estudian en los colegios. Bueno, ahora ya no lo sé, en mi época sí. La televisión pública tendría que fomentar más hacer cosas sobre esos personajes.

Es curioso porque hay series como 'Mariana Pineda' que se siguen viendo en plataformas.

Sí, aquella serie que trabajé con Pepa Flores y el reparto era magnífico, se siguen viendo hasta en otros países. Como otras series en las que he trabajado como 'Verano azul'.

¿Te arrepientes de no haber hecho carrera fuera de España?

Tuve la oportunidad de hacer telenovelas en México, pero había cosas en España que me ataban como trabajo y mi familia. No me arrepiento. Ya no tengo la ambición que tenía con veinte años. Antes me ponía muy nervioso cuando el teléfono no sonaba, pero ahora me lo tomo de otra manera.

¿En aquellos momentos, no pensaste en tirar la toalla?

No, porque me encanta mi profesión.

¿Has pensado en escribir tus memorias?

No lo descarto. Hice una pequeña biografía, 'El hijo del andaluz', que era un homenaje a mi padre y la gente me anima a escribir una segunda parte. Si Dios me da salud, la haré. Porque mi vida ha estado llena de muchas cosas buenas, pero también malas. He conocido a gente muy interesante y me siento un privilegiado.