Daniel Sancho podría ser condenado a muerte. El hijo de Rodolfo Sancho se convertía en noticia este sábado 5 de agosto tras convertirse el principal sospechoso del asesinato y desmembramiento del cirujano plástico Edwin Arrieta en Tailandia. Fue el propio chef quien denunció la desaparición de médico con el que había viajado hasta Tailandia para participar en las fiestas de la luna que se celebran en este país. Cuando la policía comenzó a investigar encontró el cuerpo del cirujano plástico descuartizado dentro de unas bolsas ubicadas en un vertedero de Koh Pha Nga. Fue entonces cuando, según fuentes locales, Daniel confesó el crimen. El joven supuestamente ha contado que Edwin le llevó a la habitación del hotel e intentó tener sexo con él pero le rechazó, hubo un forcejeo y el médico se dio accidentalmente en la cabeza y quedó inerte en el suelo y fue entonces cuando supuestamente le descuartizó.

Según diversas informaciones, en su declaración, Daniel se confesó culpable. "Soy culpable, pero yo era el rehén. Era una jaula de cristal, pero era una jaula. Me hizo destruir la relación con mi novia. Me ha obligado a hacer cosas que nunca hubiera hecho", dijo el hijo del actor, que añadió que "(Edwin) estaba obsesionado conmigo. Me hizo creer que quería hacer negocios conmigo. Lo único que quería de mi, que fuera su novio. Cada vez que intentaba alejarme de él, me amenazaba".

daniel sancho ayuda a reconstruiur el escenario del crimen de edwin arrieta en tailandia
Mediaset
Daniel Sancho, en una imagen durante su declaración a la policía de Tailandia.

A la espera de pasar a disposición judicial, el joven está vigilado "por temor a que recurrar al suicio", según ha declarado el jefe de la comisaría de policía de Koh Pha Ngan, ciudad en la que sucedieron los hechos. Daniel Sancho, de 29 años, se enfrenta a cargos de homicidio premeditado, ocultamiento y sustracción de las distintas partes del cuerpo de la víctima.

Según el Código Penal tailandés, en su artículo 288, indica que aquel individuo que sea declarado culpable de un asesinato podrá ser condenado a prisión por un periodo de entre quince y veinte años, a cadena perpetua o incluso a la pena de muerte. Estos delitos se consideran de extrema gravedad y, aunque no suele ser común, si se puede castigar con la pena de muerte. El juez tendrá decididirá la sentencia pero no tendrá la última palabra. En caso de recibir este castigo, podría hacer frente a esta condena solicitando clemencia al Rey Maha Vajiralongkorn, el único que tiene el poder de conmutar la pena. Podría pasar de pena de muerte a cadena perpetua. Una condena que tendría que cumplir, por lo menos durante algunos años, en la una cárcel tailandesa, conocidas por su ambiente extremadamente hostil y donde los reclusos están hacinados y hay falta de servicios básicos como higiene y nutrición.

También existe la posibilidad, según el artículo 288, de que Daniel cumpla una pena de entre 20 y 25 años de cárcel. Y a esto se suma la posibilidad, mínima, de ser extraditado a España, donde investigarían de nuevo el caso para ser juzgado. Según un experto en derecho internacional, el hecho de haber confesado no significa que sea culpable porque hay que veren qué en situación hicieron estas declaraciones. E indica que en estos momentos es muy importante permitir que los embajadores de ambos países hagan su trabajo diplimático.