Daniel Sancho ingresó el pasado 7 de agosto en una cárcel de la isla tailandesa de Samui después de que un juez ordenara su ingreso inmediato en prisión preventiva por el asesinato y desmembramiento del médico colombiano Edwin Arrieta. Antes de entrar en prisión, el hijo del actor Rodolfo Sancho parecía tranquilo e incluso llegó a hablar con 'El programa del verano' explicando que "la policía me trata muy bien y me dicen que es porque he colaborado y me estoy portando muy bien" y pedía que se le diera cobertura mediática a su caso y que se moviera "cielo y tierra" para se extraditado a España.

La tranquilidad de las primeras horas se ha convertido en incertudimbre, sobre todo después de que la policía tailandesa haya confirmado que va a acusar a Daniel de asesinato con premeditación. El chef ya ha recibido la visita de su abogado, que ha explicado que su cliente sabe lo que ha hecho, a lo que se enfrenta y "quiere planear cómo vivir aquí dentro". Daniel Sancho también habría hecho una serie de peticiones a las autoridades de la prisión: que le llevasen comida mejor que la que le están dando; medicación para la ansiedad; y hacer una llamada a su familia, que es su principal preocupación. Algunas de ellas las podrá cumplir otras, de momento, son imposibles.

el hijo de rodolfo sancho detenido en tailandia
Telecinco
Daniel Sancho, el pasado 8 de agosto, horas antes de ingresar en prisión.

El detenido estará aislado un total de 10 días desde su entrada en prisión por protocolo COVID y en este tiempo es "imposible que hable con su familia. Solo puede tener contacto con su abogado", ha contado Jorge Luque, desde la prisión de Koh Samui, en 'El programa del verano'. Actualmente comparte celda con 5 reclusos más. Lo que no han concretado los funcionarios es si está durmiendo en el suelo, como se dice, o no.

Daniel también ha pedido más comida, algo que sí podrá tener si tiene dinero para pagarla. "Él ha pedido más comida y un empresario de la zona viene hasta la cárcel a entregar comida extra a quién se lo pueda pagar".

La tercera petición, referente a la medicina para controlar la ansiedad. Se sabe que los reclusos cuando entran en prisión tienen un médico y una enferma. El director de la cárcel ha matizado que lo que Daniel, en contacto con la enfermera, le ha pedido "vitaminas más que medicina".

Aunque está en prisión preventiva, Daniel ya ha cumplido uno de los protocolos de este centro penitenciario: cortarse el pelo. El peluquero de la cárcel ha sido el encargado de cortarle la larga melena rubia que lucía desde hacía años.

Es muy probable que la cárcel de Samui no sea su destino final del hijo del actor. El chef podría ser trasladado a una prisión de Bangkok, la capital de Tailandia, para estar más ceca de las autoridades consulares españolas.