Silvia Bronchalo sigue en Tailandia. Este lunes 28 de agosto ha vuelto a visitar a su hijo, Daniel Sancho, como viene haciendo desde que llegó al país asiático el pasado 17 de agosto y sería ya su octava visita a la cárcel. A pesar de que se había comentado que estaba a punto de volver a España ya que la intención era turnarse con Rodolfo Sancho, padre de Daniel, cuando el actor llegara a Tailandia, todavía esta visita no se ha producido. Seria, con gorra y gafas de sol, Silvia acude de lunes a viernes a visitar a Daniel ya que los fines de semana no están permitidos los permisos.
En esta ocasión, Silvia sorprendía con una mochila negra a la espalda. Es posible que llevara enseres personales para su hijo, ya que la mochila parecía llena al llegar a la prisión y vacía al salir de ella. Cualquier cosa que esté en su mano para aliviar la situación de Daniel seguro que lo hará. De hecho, se ocupa de ingresarle los 13 euros diarios permitidos para compras en la prisión. Si hace unos días, la ex actriz daba una imagen de fortaleza e incluso dejaba al descubierto su mirada al prescindir de las gafas de sol, en esta ocasión ha vuelto a recurrir a ellas y a una gorra para intentar camuflarse lo más posible.
Y es que para Silvia esta situación está siendo una auténtica pesadilla desde que su hijo confesara el crimen de Edwin Arrieta y es lógico que se derrumbe por la gravedad de los hechos. Además, se verá en la obligación de sentirse fuerte cuando visita a Daniel para darle ánimos y apoyo. De hecho, se ha sabido que su primera visita tuvo que interrumpirse por un ataque de ansiedad de él así que Silvia hace lo imposible por mostrarse serena y animada cuando está con él.
Pero es consciente de que el futuro se presenta muy complicado para Daniel, de 27 años. Ahora tendrá que esperar a que se inicie el juicio y posiblemente se enfrente a la pena de muerte o en el mejor de los casos a cadena perpetua. Es normal se que la vea abatida y agobiada sin poder hacerse a la idea de la pesadilla que está viviendo. Según pasan los días, va conociendo, además, nuevos y truculentos datos como la brutal pelea que tuvieron Daniel y el cirujano colombiano antes de la muerte de éste o el boceto que el chef hizo sobre cómo descuartizó presuntamente a Edwin.
Su intención sería quedarse en Tailandia hasta la llegada de Rodolfo, que podría viajar esta misma semana en cuanto tenga organizados algunos asuntos personales y de trabajo. Por ahora, se encontraría en Fuerteventura donde tiene fijada su residencia con su pareja, Xenia Tostado, y la hija de ambos, en un entorno de lo más discreto. Precisamente, el pasado domingo 27 Xenia cumplía 42 años y lo hacía ve cómo la vida familiar ha dado un vuelco.












