Ana Obregón ha ofrecido una entrevista a la revista ELLE y se ha sincerado sobre el momento tan mágico que está viviendo con su nieta Ana Sandra. Han sido muchos años de sufrimiento por la pérdida de su hijo Aless y aunque nunca lo va a superar, ella misma confesaba que la pequeña le ha traído vida. Su hija nieta por gestación subrogada le ha devuelto la paz, la sonrisa y las ganas de hacer pedorretas. La empresaria y actriz sabe que en lo peor de las tragedias siempre irrumpe un rayo de luz. "Hay que tener paciencia, ser muy generoso y atesorar y dar mucho amor", decía.

"Como ves, ahora mi casa son pañales, cremas para el culete, toallitas, juguetes, cada tres horas un biberón... No te puedes imaginar lo que es para mí su sonrisa y su mirada. Echaba de menos que me miraran con cariño. Estoy llena de amor. El que recibo de Anita con cada caricia que me hace en la cara. El duelo por tu hijo no pasa, es imposible, sin embargo, ahora lo recuerdo en paz, porque antes no podía. La pérdida, incluso de una pareja, es el precio que se paga por haberte atrevido a amar tanto. Y ese dolor no desaparece ni se olvida, se transforma. Todos los días, durante tres años, fui al cementerio, y ahora voy una vez a la semana", contaba la actriz sobre cómo se siente con la llegada de la pequeña y cómo lleva el duelo.

ana obregón
cedida ELLE

Es mucha la polémica la que ha traído la llegada al mundo de Ana Sandra y la presentadora, aunque reconoce que ignora todas las críticas, tiene una clara opinión. "Un deseo o un derecho, haz lo que quieras con tu cuerpo. Regular la gestación subrogada ¿sería una solución al debate que existe? Por supuesto, se trata de una cuestión con muchas aristas no sólo legales, también éticas y morales. Llegará un momento en el que se hará. No creo que haya mayor justificación en el mundo que cumplir como madre con la última voluntad de tu hijo. Me importan un pito las leyes de aquí y lo que diga Irene Montero. Luego empezaron con que no podía registrar a mi hija nieta legal. ¿Cómo que no puedo? Si aquí viene cualquiera, de cualquier parte, y se registra. Sabes qué sucede, que al ser una persona espontánea, digo lo que pienso. Y tras compartir tanto dolor a través de las redes, y sentirme arropada, quería expresar un poco de felicidad. Muestro a Anita porque estoy orgullosa de ella y porque quiero presumir. ¿Por qué la voy a esconder como si fuera una delincuente?"