Juan Ortega y Carmen Otte vuelven a ser noticia: la pareja podría haberse dado una nueva oportunidad. Sus nombres comenzaron a circular por todas las redacciones el pasado 2 de diciembre horas después de conocerse que el torero había decidido cancelar su boda con la cardióloga apenas unas horas antes de la celebración del enlace, con los invitados esperando en la iglesia y el catering listo. Una boda a la que estaban invitadas más de 400 personas y que ha tenido un coste de unos 700.000 € -unos gastos de los que se habría hecho cargo el torero-. Con tanto revuelo, él se refugió en casa de sus padres en Sevilla y ella en la finca que su familia tiene en Jerez de la Frontera, donde iba a tener lugar el enlace.

Pero en todos estos días no han parado de sonar rumores sobre los motivos que llevaron a Juan Ortega a tomar la decisión de cancelar su boda, que no romper su compromiso. El primero de ellos fue la supuesta mala relación con su suegro, llegando a trascender una conversación que ambos mantuvieron y en el que el padre de la novia recriminaba a su futuro yerno que no le hubiera pedido matrimonio antes a su hija. Luego llegó la teoría de que habría una tercera persona, alguien del pasado del torero, que le habría amenazado por aparecer en la iglesia y reventar la boda. Pero entre tanta historia había una que sonaba con fuerza: Juan no quería casarse pero tampoco quería perder a Carmen y por eso le pidió en varias ocasiones cancelar el enlace, algo que ella pensaba que era por los nervios previos.

Ahora, según allegados a la cardióloga, Juan y Carmen estarían de nuevo juntos. Según ha publicado Vanitatis, citando a fuentes cercanas a la pareja, "la pareja se ha reconciliado". Antes de darse esta nueva oportunidad, el torero y la cardióloga habrían mantenido largas y duras conversaciones. Pero... el amor todo lo puede. Este medio digital también apunta a que, de momento, ni Carmen ni Juan se plantean retomar los planes de pasar por el altar. Tampoco tienen pensado confirmar ni desmentir públicamente su reconciliación. Lo único que desean es retomar su día a día: él seguir preparándose para la temporada taurina, está previsto que participe en la Feria de San Blas del 3 de febrero; y ella, su puesto en el hospital donde ejerce de cardióloga.