Ha llegado el día. José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo han compartido su compromiso con sus familiares y amigos en una gran fiesta de compromiso en una finca de Madrid. La pareja ha sido la protagonista de una fiesta que ha congregado a decenas de rostros conocidos en un encuentro privado con el objetivo de celebrar la relación entre el alcalde de Madrid y su joven prometida, meses antes de que pasen por el altar. Una celebración que se ha alargado hasta la noche en la finca de Los Molinillos, propiedad de Carmen Fernández de Araoz, aristócrata más conocida como Piru Urquijo, que es la abuela paterna de Teresa Urquijo.

Radiante y muy sonriente llegaba el alcalde de Madrid a la finca a la hora prevista conduciendo su propio coche. Aunque saludaba a los periodistas que estaban apostados en la puerta cubriendo el evento, el primer edil evitaba hacer declaraciones. Incluso mantenía el silencio cuando le preguntaban por el regalo de pedida que le había hecho a su prometida. Eso sí, no perdía la sonrisa.

jose luis martinez almeida y teresa urquijo
Gtres

A sus 48 años, el actual alcalde de Madrid pasará por el altar el próximo 6 de abril en una boda que se espera muy concurrida y con la que está habiendo problemas. Y no solo por el carácter político del novio, sino también por la familia de la novia, y es que se trata de la nieta de Teresa de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, prima del rey Juan Carlos. De esta forma, serán muchos los aristócratas que se darán cita en las celebraciones, como la que tuvo lugar este sábado.

Una relación nada "precipitada"

Martínez-Almeida no es nada dado a hablar de su vida privada. No obstante hizo una gran excepción cuando quiso hacer público su compromiso. Y es que, una noticia tan feliz no podía ocultarse. Así, aprovechó su perfil de redes sociales para comunicar la grata noticia de una forma que no le habíamos escuchado antes: "Una vez me preguntaron por cuestiones sentimentales. Respondí que ni precipitarse ni resignarse, es obvio que no me he precipitado, pero estaba casi resignado. Hasta que apareció ella. Y Teresa me ha dicho 'sí'", plasmaba el alcalde.