Pocas personas han sufrido una transformación más grande en su físico que Alba Casillas, ex concursante de 'La isla de las tentaciones', quien protagonizó la primera pelea con su novio Rober, y este acabó abandonando, arrastrándola detrás. Desde su canal de MTMAD ha hablado en un capítulo que ella misma ha titulado "Algo pasa con mis tetas". En él ha expresado el calvario por el que ha pasado con sus operaciones de pecho "estoy todo el día amargada, llorando". Tantos son los problemas que ha sufrido que está planteándose incluso quitarse las prótesis.

Se ha definido a sí misma como "tetatuerta" y afirma que le da hasta vergüenza mostrar sus pechos. Ha sufrido un auténtico calvario, ya ni se acuerda de las veces que ha pasado por el quirófano, han sido cinco, aunque en algunos momentos del vídeo dice que fueron siete. Debajo de estas líneas, una imagen de Alba antes de operarse.

alba carrillo con julen en mhyv
Mediaset


En el vídeo cuenta que la primera vez se operó porque una amiga suya la animó, diciéndole que ella también se iba a operar. Al final la dejó sola, aquello "fue surrealista". Confiesa que nunca se sintió como una mujer con poco pecho cuando sus senos eran naturales, "siempre he tenido pecho, me ponía un push up, y no es por tirarme flores, pero las tenía normalitas, más bien tirando a grandes que a pequeñas". Su problema es que hizo muchísimo deporte, "muchos ejercicios de pectorales " y de repente "me quedé Castellón de la Plana, me aspiré, me quedé sin nada", y en lugar de esperar a engordar algo o a que cambiara su anatomía con el tiempo, hizo caso a su amiga.

alba casillas
Mtmad

Añade que se operó con treinta años, hace tres, y fue a una Clínica de Murcia, donde se pagó la operación con su dinero en lugar de llegar a acuerdos publicitario. "Prefería pagarlo a que me lo regalasen, y fui a una doctora, una mujer que me medio confianza".

El problema vino después, y reconoce que gran parte de la culpa fue de ella: "Como soy un culo inquieto y soy una borrega, no hice apenas reposo. Tenía dos perros, y tiraban mucho, acabé con una teta para acá y otra para allá. Me decían que los dolores eran normales (...) Me pasé por el ojal la revisión en Murcia". Y ese fue uno de sus problemas, la dejadez.

Con el paso del tiempo los síntomas fueron empeorando, ya lo había dejado con su ex pareja, y el pecho le ardía: "No le doy importancia, me voy a otra clínica, y me fui a otra clínica". Allí le dijeron que tenía un pecho encapsulado, y se desmayó.

Según ella, le hicieron un auténtico desastre, y apenas unas semanas después, "con los pechos completamente separados, uno mirando para cada lado" tenía unos dolores terribles. Sentía uno de los pechos como una pelota pegada. La sugerencia que le hizo el doctor es que anduviera a gatas hasta que se le colocaran. Volvió a operarse, pero cuando estaba con su familia en la playa se dio cuenta de que los pechos se le habían inflamado como si tuviera "un ballenato" en uno de ellos. “Cuando andaba por la playa parecía que llevaba una bombona", añade. Tuvo que ser ingresada en urgencias, le sacaron líquido y es que no solo había sufrido encapsulamiento, sino también un seroma.

Afirma que ha pasado "dos años de mierda", en los que también ha tenido problemas con los dientes y un accidente. "No puedo ni valorar el dineral que me he gastado, ya no es operarte, es el dinero en tratamientos para evitar el encapsulamiento, cincuenta euros todos los días. Y eso sin contar las medicaciones. Yo era una infección andante. Os parezco una de Grecia, pero por dentro soy un desastre. Se me cae el cuerpo entero", cuenta.

Ha llorado y ha sufrido una depresión, confiesa, por culpa de su odisea mamaria. Para colmo decidió implantarse más algo más de volumen y se arrepiente. Alba Casillas confiesa que cometió otro nuevo error. La última operación le costó "seis mil talegos". Recuerda: "voy a Murcia, y se dan cuenta de que la prótesis estaba perforada por todos los sitios" y hubo que intervenirla de nuevo. Ha perdido, insiste, la cuenta de todas las veces que ha pasado por el hospital. A sus seguidores no les recomienda operarse ni dejar de operarse, sino que se acepten a sí mismas como son, y que no critiquen a las personas como ella, que han pasado por un calvario: "Ni que a mí me gustara estar todo el día en el quirófano".