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Durante la tarde de este miércoles 7 de febrero, el jugador de fútbol Dani Alves ha declarado en el juicio que comenzaba este lunes en el se que le juzga de un delito de agresión sexual con acceso carnal. Ayer declaraba su todavía mujer, Joana Sanz y aseguró que la noche de los actos el brasileño llegó pasadas las 4:00 horas de la madrugada "muy borracho". "Olía a alcohol".
Tras muchas declaraciones de testigos por parte de la demandante y del demandado, el último en subir al estrado ha sido el ex jugador de LaLiga. En su declaración de lo que ocurrió en las horas previas a su llegada a la discoteca Sutton de Barcelona, donde presuntamente tuvieron lugar los hechos, Alves ha detallado ante el tribunal que, junto a sus amigos, "a los que hacía tiempo que no veía", fueron a un restaurante de L'Eixample donde "bebimos cinco botellas de vino y una botella de whisky japonés". Las mismas botellas que aparecen reflejadas en el ticket del restaurante. "Más o menos, yo bebí una botella y media de vino y varias copas de whisky. Cuando salimos del restaurante, fuimos al Nuba y tomamos una ronda de gin-tonics. Para llegar hasta allí, fuimos en coche. Conducía Bruno (Brasil, su amigo), porque yo había bebido bastante y no podía conducir", comenzaba explicando.
Sobre su acercamiento a la denunciante, el ex jugador de LaLiga ha contado: "Cuando llegamos al reservado, estuvimos bailando durante un rato. Primero vinieron dos chicas y estuvieron allí un rato bailando. Después, invitaron a las otras tres chicas. No detecté que estuvieran incómodas con nosotros", palabras con las que contradice el testimonio de la prima y la amiga de la denunciante, quienes aseguraron estar "incómodas" desde un principio. "La denunciante y yo comenzamos a bailar más pegados, lo pasamos bien, disfrutamos entre todos. Ella empezó a bailar más pegado a mí, a 'perrearme', empezamos a rozar nuestras partes. Ella empezó a tocar mis partes. Cuando me tocó, pensé que había una tensión sexual y hablé con ella para que fuéramos al baño. No le tuve que insistir". El futbolista aseguró que la víctima no se negó en ningún momento a practicar sexo con él. "No me dijo que no quería practicar sexo. En ningún momento ella me dijo que no quería ni nada", y el futbolista se rompía.













