Recuperar las joyas sustraídas tras un robo no es siempre fácil. Y a veces, incluso imposible, especialmente si los ladrones han actuado con celeridad. Es el caso de la banda que desvalijó la casa de María del Monte el pasado mes de agosto. Según consta en los pinchazos telefónicos conseguidos por las fuerzas policiales, gran parte del botín fue desmontado para que resultara irreconocible. Se trataba de la forma más práctica de evitar que las joyas fueran rastreadas. Las llamadas tuvieron lugar en la tarde del 25 de agosto de 2023. Así, los malhechores evitaban dejar pistas que siguiera la Guardia Civil o la Policía Nacional.

El robo se produjo un día antes de que tuvieran lugar las llamadas, concretamente el día 24 de agosto. Hubo numerosas llamadas, y en una de ellas uno de los implicados advierte que hay que tener "cuidado", pues la policía está siguiendo el rastro del robo. Hay una conversación en concreto en la que hablan de que están quitando piedras a algunas joyas.

la cantante maria del monte durante un concierto en povoa de varzim portugal
Jp

María del Monte ha perdido joyas de gran valor sentimental aparte de económico

Según personas cercanas a María del Monte, que está rota e incluso ha llorado al salir del juzgado, ella no es una mujer muy dada a lucir joyas, pero entre lo sustraído, amén de piezas de familia de enorme valor sentimental por pertenecer a su madre, habría algunos diamantes, una de sus piedras favoritas. En la imagen inferior, María luce unos bonitos pendientes de diamantes y perlas, muy similares a los que lleva su madre en la imagen inferior. La cantante también tenía relojes de gran valor. María regaló joyas a su madre cuando esta no había fallecido. Es una mujer, cuentan, muy generosa con su familia. Y ahora le resultará casi imposible recuperar esas piezas.

llas joyas de maria del monte y su madre
CT
Las joyas de María del Monte y su madre

En este robo que ha terminado con Antonio Tejado en prisión, el diario de Sevilla ha dado nuevas informaciones y recoge una de las escuchas, esta es la transcripción de una conversación telefónica de los ladrones: "Aquí estoy quitando (inaudible) .... y quitando las piedras", "¿No estás escuchando los porrazos?", dice uno de ellos, y su interlocutor responde: "están quitando las piedras..., pues venga entonces". Esta llamada tuvo lugar en torno a las diez de la noche, pero poco antes de las once, ya se había vendido parte del botín. Y se había conseguido un primer pago de 48.000 euros. Mediante las localizaciones de los móviles y las escuchas se ha podido geolocalizar los barrios donde se vendieron las joyas, los bares y locales en los que hubo reuniones y también el lugar donde se produjo el reparto de las ganancias.