Pablo Carbonell es una fuerza de la naturaleza. Un gaditano pasado por Madrid, donde vive desde que participó en “La bola de cristal” en TVE. Desde entonces ha sido un no parar. Fundó el grupo de Los toreros muertos, y alcanzó la popularidad con “Caiga quien caiga”, y algunos programas más junto al Gran Wyoming. Actualmente protagoniza “El crédito”, en el Teatro Quique San Francisco, en Madrid, además de preparar un disco que está a punto de salir al mercado. Pablo está casado con María Arellano, con quien tiene una hija, Mafalda, que está siguiendo los pasos de su padre, y Carlota, fruto de un primer matrimonio.

Mucho ha llovido desde la última vez que hablamos, en una entrevista en el verano de 2022. Ahora, cuando le veo, no puedo evitar piropearle y decirle lo bien que le veo: "Gracias, es porque hoy tengo a mi padre muy presente. Debe ser porque a veces los muertos nos acompañan", me cuenta. Además, es la primera vez que le veo en traje: "Es un homenaje a mi padre, era el hombre más elegante del mundo, un dandi por dentro y por fuera. Y yo soy la demostración de que la teoría de la evolución a veces se pega un patinazo", dice con humor, y añade: "Mis padres eran unas personas muy respetuosas, cultos a su manera. Mi madre leía mucho y mi padre solo teología, eran personas que tenían una conducta tirando a suave, era difícil sacarles de quicio, yo a veces les puse tristes, porque era bastante rebelde. Afortunadamente, esa rebeldía me supuso un plus en el tipo de combustible que iba a gastar en la vida, porque a mí me ha gustado caminar siempre por terrenos resbaladizos, transitar por el lado peligroso y oscuro de la vida".

pablo carbonell posa para su entrevista en diez minutos con rosa villacastin
Ana Ruiz Hearst

"Ahora disfruta de una vida estable", le digo, y no es para menos: él mismo me confiesa que lleva 4 años sin beber alcohol, dos sin fumar y hasta dejó el café hace un mes. "Es estable de puertas para dentro, mi vida personal es muy estable, pero mi vida profesional sigue estando donde siempre, al borde del precipicio, es lo que me gusta o me gustaba, porque ciertamente algo ha cambiado dentro de mí, empezando por la estabilidad".

Aún así, a Pablo no le ha faltado nada por hacer: cantante, escritor, actor, humorista... ha sido hasta reportero, y si le echan más cosas, las hace con maestría igual. Podría decirse que es un erudito del siglo XXI. "Ahora mismo me he centrado un poco en la música, estoy terminando un disco, ayer vino Estíbaliz, porque decidí que quería hacer un disco con muchos amigos. A algunos les he mandado las canciones y no me han contestado, y no sé por qué. O no quieren medirse conmigo cantando una canción a medias, o se han dado cuenta de que no me hacía falta que cantaran conmigo", afirma.

pablo carbonell posa para su entrevista en diez minutos con rosa villacastin
Ana Ruiz Hearst

A pesar de que ha hecho de todo, y de que le reconocen allá donde vaya, él no considera que haya triunfado en la vida. Para él, dice, el éxito es "ser feliz", y para ser feliz hay que estar en paz con uno mismo. Él tiene claro que, a pesar de que la felicidad son momentos, hay una felicidad grande y una pequeñita: "(La grande) la paz conmigo mismo, desarrollar una actividad que me haga levantarme ilusionado de la cama. Y la pequeña, la que me provoca escuchar un aplauso, que alguien me diga: 'me encanta esta canción', esas son las pequeñas felicidades".

pablo carbonell posa para su entrevista en diez minutos con rosa villacastin
Ana Ruiz Hearst

Otra felicidad para él es ver que su hija, Mafalda, va saliendo del cascarón. "Va a hacer una película, ¿le gusta verla en el cine?", le pregunto. "El cine es una disciplina, haciendo cine aprenden a trabajar con compañeros, a repartir, a compartir, memorizan. Actuar es algo que todo el mundo debería saber hacer, hablar bien", me cuenta orgulloso. Y además no puede negar que está en un gran momento con su mujer, con la que lleva 17 años. "Somos como 'Ocho apellidos vascos', ella navarra y yo de Cádiz, y nos complementamos bastante bien. Casi siempre estamos de acuerdo en cómo tenemos que educar a Mafalda", dice. Y no me puedo ir sin preguntarle algo: "¿Cuál es el secreto de su felicidad?". "Hace unos días nos hemos escapado a Florencia, ha sido como un reseteo en nuestro matrimonio, nos vino muy bien, porque la verdad es que las parejas tienen que hacer actividades fuera de la rutina, nosotros lo hemos hecho muy poco", me desvela.

pablo carbonell posa para su entrevista en diez minutos con rosa villacastin
Ana Ruiz Hearst

Esto es sólo un extracto de la entrevista que Pablo Carbonell ha concedido a Rosa Villacastín. Puedes leerla en el nuevo número de Diez Minutos (3787) que está ya ala venta en el quiosco.

Su foto favorita

pablo carbonell junto a su mujer y su hija, mafalda
Imagen cedida

"Me gusta esta que ha elegido mi mujer porque es muy familiar, entrañable".

Entrevista realizada en el Hotel Intercontinental. Paseo de la Castellana ,49. Madrid.