Cayetano Rivera Ordóñez era el tercero de un importante cartel por la feria de San Isidro. Las Ventas acogía este fin de semana una corrida en la que el diestro se unía a Roca Rey y Jorge Martínez. Tres grandes nombres que presagiaban una gran tarde de toreo. En la grada se daban cita rostros como la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, la sobrina del torero, Cayetana Rivera, José Ortega Cano, quien ha retomado el toreo, Tomás Páramo, Juan del Val o Carmen Lomana. Todos ellos fueron testigos de la buena faena de los diestros y se sobrecogieron con los dos sustos que tuvo el gran nombre del cartel.

Se trataba de la decimotercera sesión de toros de la Feria de San Isidro y parece que el número, asociado a la mala suerte, no ha acompañado a Cayetano Rivera, quien ha sufrido dos sustos que han hecho que el tendido se preocupara por su integridad física en las dos ocasiones. Y es que el toro ha llegado a arrastrar al diestro por la arena, algo que le ocurrió el mes pasado.

cayetano rivera
Sergio R Moreno

Tal y como han contado testigos de la corrida, en su primer toro Cayetano ha sido arrastrado y pisoteado por el astado, llegando incluso a desgarrar la chaquetilla. Durante unos segundos, mantuvo en vilo a todo el público de Las Ventas. Por fortuna, se levantó rápidamente sin ningún rasguño y es que el diestro arriesgó demasiado acercándose al toro en uno de sus pases.

Pero esto se volvía a repetir. Con el segundo toro de la tarde para Cayetano, el diestro volvía al ruedo, esta vez sin chaquetilla, y volvía a arriesgar. Mientras el torero se mantenía de rodillas esperando al astado, el animal pasaba por el capote y se giraba en el último segundo dirigiéndose al cuerpo del diestro, lo que hacía que corriera rápidamente al burladero para zafarse de una posible nueva cogida. Afortunadamente el torero pudo continuar con la faena y terminarla sin más sobresaltos.

Última hora del estado de salud de Cayetano Rivera

A pesar de que pudo continuar, el dolor se mantuvo por lo que Cayetano Rivera acudió al hospital en el momento en el que terminó la corrida. Allí, según el mismo revelaba a las puertas del hotel, le hicieron una resonancia magnética que descartó cualquier tipo de rotura en las cervicales "por lo que cualquier problema es muscular". Según su evolución, advertía él mismo, se vería si podría acudir a la corrida que tiene programada para el domingo.