Belén Esteban ha terminado llorando este 29 de mayo por culpa de sus antiguas polémicas con María José Campanario. Esta tarde, 'Ni que fuéramos' ha empezado a lo grande, concretamente, hablando de las declaraciones que hizo la mujer de Jesulín de Ubrique en el programa de Sonsoles Ónega en Antena 3. Campanario entraba por llamada al programa de 'Y ahora Sonsoles' porque ayer cumplía 46 años y entre muchas cosas, desvelo cómo se encontraba actualmente tanto en lo profesional como en lo personal.

La colaboradora de 'Ni que fuéramos', después de desvelar que tiene una magnífica relación con Sonsoles Ónega, terminaba desvelando con rabia la dura carta que le envío María José Campanario. La colaboradora enseñaba los mensajes y leía la carta al completo, así como que le reenvió el mensaje a Jesulín y este decidió no contestar a ningún mensaje. "Para mí fue más duro que el padre de mi hija no tuviera cojones de contestar", confesaba Esteban.

belén esteban
youtube

"¿Quieres una tercera Guerra Mundial? ¿Sabrás acaso lo que significa eso? No, princesita barata, no hacen falta guerras, aunque tengo todas las armas y estoy disparando. Entre ellas, todas las mentiras que has escupido durante 20 años sobre mí y sobre mi familia, y que ni siquiera tus más cercanos conocen. Con esto moriría con ellos, lo que me diferencia de ti, entre otras muchas cosas. Dedícate a tu familia y déjame en paz, por tu bien", comienza diciendo la mujer del torero.

Belén no ha querido entrar mucho pero sí que algún que otro mensaje le mandaba a la Campanario. "José, vamos a dejarlo aquí. Te deseo que seas feliz, pero no me toques los cojones. Tú no, eh, que tú no tienes la culpa. Pero esta carta la escribiste tú. Ya nos hemos olvidado, no quiero guerras, yo soy feliz con mi marido y con nuestra descendencia aunque tú pienses que no sea engendrada. Lo es. Es el vivo retrato de tu cuñada, el mismo (…) Me gustaría que preguntaran dónde estudia, lo que está estudiando, dónde vive y cuánto la cuesta vivir. Un beso para ti, para tu familia y para tus hijos", decía y se terminaba rompiendo por los suyos.

"Cariño, Miguel, ya no voy a hablar más, pero me he quedado muy a gusto. Mama no llores. No llores, porque no puedo hablar, pero a la familia del padre no voy a nombrar. Os mando un beso", se rompía por completo Belén Esteban. "De lo que más orgulloso podemos estar, yo voy por la calle con la cabeza muy alta. Tuve una mala época y mi vida cambio y encontré un marido estupendo", proseguía la colaboradora del Canal Quickie sin poder contener las lágrimas.