Ha transcurrido algo más de una semana desde que Caritina Manuela Goyanes falleciera como consecuencia de un infarto en Marbella, solo unos días después de que lo hiciera su padre, el importante empresario Carlos Goyanes. En un caso como este, cuando no se ha ejecutado el testamento y una de las beneficiarias forzosas, su hija, fallece antes, los bienes legados a esta suelen pasar automáticamente a sus herederos, los hijos de Caritina, que heredarían en representación de su madre fallecida.

Se sabe, porque lo ha publicado la Razón haciéndose eco de Vanitatis que Carlos Goyanes pese a ser un hombre muy rico no tenía apenas propiedades a su nombre. La empresa familiar inmobiliaria que gestiona su patrimonio la había puesto bajo la presidencia de su mujer, Cari Lapique, en vida. Poseía sol el 18% de un local comercial en la zona de Goya (Madrid), que compartía con sus hermanos. No estaban a su nombre la casa en la que Carlos y Lapique vivían en Madrid, en las inmediaciones del Paseo de la Habana, una de las zonas más caras de la capital de España, escenario de tantos momentos felices, ni tampoco la fabulosa casa de Marbella en la que dio su último aliento, en Guadalmina.

Caritina Manuela Goyanes Lapique, su primogénita, independientemente de lo poco o lo mucho que le corresponda de la herencia de su padre, era una mujer con una cierta fortuna que había conseguido por sus propios medios. Su buque insignia era 'Sixsens by Cari Goyanes, un negocio de catering donde podía disfrutar de dos de sus grandes pasiones, el servicio al público y la gastronomía. Trataba muy bien a sus empleados. Numerosos famosos han comentado que algunos de sus hijos se ganaron sus primeros sueldos ejerciendo de camareros para ella y han resaltado lo generosa que era. El negocio marchaba viento en popa. Lo mismo servía comida para una boda que para una comunión, un evento social o un bautizo, como el de Martín, el hijo de Sara Carbonero e Iker Casillas. Era habitual verla pendiente de todos los detalles en cócteles de presentación de productos, y siempre era la última en abandonar el local. Según ha publicado Lecturas, su viudo quiere continuar su legado. De hecho, tras su muerte, se ha cumplido con un catering contratado antes de su fallecimiento, el de la serie 'Respira', de Netflix, al que asistieron Violeta Mangriñán y su pareja, Fabio Collorichio.

No es solo el único patrimonio de Caritina relacionado con la Comida la empresa de catering, también había creado su propia línea de productos gourmet.

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Gtres

También tras su muerte deja los royalties que pueda generar el libro de recetas que escribió con Espasa en el caso de que se hagan nuevas ediciones. Carla también escribió un libro de maternidad. En la imagen superior podemos verla junto a su madre y su hermana.

La conmovedora carta del equipo de Caritina Goyanes que sigue celebrando caterings después de su muerte

“Han pasado ya varios caterings sin ti, pero tu presencia se siente más fuerte que nunca”, así comenzaba el emotivo mensaje publicado en la cuenta oficial de Instagram de la empresa que con tanto cariño fundó la primogénita de los Goyanes-Lapique. “Estás en cada pequeño detalle, y solo deseamos que así siga, porque te lo mereces”.

“Por ti, por tus hijos, por tu familia... porque este proyecto fue tu primer gran sueño. Continuaremos cuidando de tu legado con el mismo amor y dedicación que le pusiste, ya que la huella que dejaste en nuestros corazones seguirá viva”, escribía el equipo, profundamente afectado y tratando de asimilar lo sucedido. “Gracias, de todo corazón, a las personas maravillosas que siguen a nuestro lado, a TU lado. Porque aunque ya no estés aquí físicamente, sentimos que nos acompañas en cada paso que damos. Es un verdadero honor continuar lo que tú comenzaste. ¡GRACIAS!”, concluían.