Durante el 2024 'la cigüeña está visitando' a las influencers. Si hace unos días era Marta Pombo quien daba a luz, Dulceida, en el octavo mes de gestación, se va acercando poco a poco a la recta final de su embarazo. Junto a su pareja, Alba Paul, espera a su primera hija. Las dos viven con la misma ilusión el embarazo y han disfrutado de unas merecidas vacaciones.

La influencer, cuyos looks son imitados por más de tres millones de seguidoras, ha intentado demostrar que las embarazadas pueden ir a la última y, además, en la mayoría de los casos, seguir trabajando hasta el último momento. Ha ajustado algunos de sus estilismos a su nuevo estado. Evidentemente hay cosas que ya no puede ponerse por el aumento de volumen de la barriguita, pero nunca pensó que una parte de su anatomía muy distante iba a cambiar tanto que tendría que desechar parte de su vestuario.

En su cuenta de Instagram ha compartido un estilismo audaz. En el vídeo ha admitido que, aunque durante el verano ha sido fácil elegir su vestimenta, ahora comienza a ser un poco más complicado. Dulceida luce un mini vestido de punto canalé marrón chocolate transparente y lo combina con un cinturón de piezas metálicas doradas, "aritos de confianza" a juego en las orejas y por supuesto no podía faltar un calzado rompedor. Absolutamente natural, mientras lo explica, lleva un rulo en la cabeza para dar volumen a su peinado.

Dulceida tiene problemas con el calzado durante el embarazo

Cuando ha llegado el momento de explicar cómo iba a vestir sus pies, Dulceida revela el problema que está enfrentando a la hora de seleccionar sus zapatos. De hecho, menciona que ha tenido que optar por unas botas de Alba, del número 40, ya que los zapatos de su talla habitual, el 37, se le han quedado pequeños.

Y es que los pies de las embarazadas sufren cambios durante los nueve meses de gestación. La relaxina, una hormona destinada a relajar los ligamentos de la pelvis facilitar el parto, se libera durante el embarazo, y afecta también a las articulaciones. Luego es cuestión de tiempo comprobar si los pies vuelven a su tamaño normal o se quedan algo más grandes. De momento Dulceida se ha adaptado a las circunstancias, y hasta que salga de compras puede tirar del armario zapatero de su pareja dispuesta ayudar en lo que haga falta. Abajo, una simpática imagen de ambas en redes.