Las estafas están a la orden del día, y no sólo les ocurren a personas corrientes: famosos como Los Morancos, la presentadora Sonsoles Ónega o hasta la Princesa de Asturias han sido víctimas de este tipo de delitos que lo único que buscan es, de una manera o de otra, sacarnos el dinero. La última en vivir el susto en sus carnes ha sido la presentadora y colaboradora Carmen Alcayde, que revelaba este fin de semana en 'Fiesta' su pesadilla como perjudicada de un fraude en el que han llegado a quitarle dinero de su cuenta. Y todo por un paquete que esperaba desde Alemania y con el que terminó picando por el pago de unos supuestos aranceles que acabaron siendo un timo.

"Yo estaba liada en mi casa con mis cosas y me llegó un mensaje diciendo que tenían un paquete que venía de Alemania, o sea que saben mi información, y hasta con una foto. Metí mi tarjeta para un pago que eran 2 euros de unos aranceles, y cuando fui a mirar qué empresa había cogido los 2 euros de mi cuenta, resulta que no existía, el número de seguimiento tampoco, así que quité todo el dinero de mi cuenta y di de baja la tarjeta", contó ante la sorpresa de Emma García, que estaba estupefacta y hasta horrorizada por lo que le había pasado a su compañera. "Te piden 2 euros, pero luego te quitan todo el dinero", añadía la colaboradora. Un tipo de engaño muy similar al que hace unos meses casi sufrió Asraf Beno.

carmen alcayde cuenta ante sus companeros de fiesta como fue victima de una estafa por un mensaje de una empresa de envios
Mediaset

El mejor truco para evitar estafas por internet: una tarjeta prepago

A pesar de que los bancos cada vez tienen más mecanismos para evitar que los ladrones entren en nuestras cuentas y nos dejen 'pelados', Carmen Alcayde es una mujer de lo más cauta, y por eso ha seguido uno de los trucos más sencillos que dan las entidades y hasta las propias empresas que operan por internet: tener una tarjeta prepago con la que pagar las compras online, ya que se puede cargar con el dinero justo para hacer la transacción y evitar, así, que nos roben todo el dinero, ya que no están conectadas a nuestras cuentas bancarias. Tampoco está de más fijarse en los números de envío: normalmente, el real y el que se refleja en el intento de estafa no es el mismo. Si eso ocurre, hay que dudar. Por otro lado, si esperamos un envío de otro país que forma parte de la UE, es bastante poco probable -aunque existen- que nos pidan el pago de aranceles.