Este miércoles 22 de enero, Belén Esteban ha contado cómo va la evolución de la hija de Anabel Pantoja. Este fin de semana, la colaboradora de 'Ni que fuéramos' viajaba a Canarias para estar al lado de su amiga en estos duros momentos que está pasando por su bebé. Después de no saber nada de la influencer, por fin la veíamos a las puertas del hospital ante las cámaras de Europa Press. Muy cómoda en chándal -para aguantar las interminables horas que pasa en el hospital al lado de su hija-, se mostraba hablando por teléfono. Un teléfono que, probablemente, no ha parado de sonar y vibrar durante todos estos días, pero ahora, con esa ligera mejoría de su pequeña, se muestra relajada y poniéndose al día poco a poco con los mensajes y las llamadas de su entorno más cercano, que está muy pendiente de la evolución.

Aunque Anabel solo se ha pronunciado mediante un comunicado a través de sus redes sociales, sí que la de Paracuellos ha podido avanzar un poco en su programa. "Ha subido un escalón".

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"Ha subido un escalón, pero claro, todavía queda", aclaraba 'La Patrona' algo más tranquila por su amiga. Y también reconocía que ya va siendo hora de despejarse. "Es normal que ya empiecen a salir", porque hasta ahora, Anabel Pantoja y su novio no se habían movido del hospital en el que está ingresada su pequeña.

El 10 de enero, la vida de Anabel Pantoja y David Rodríguez dio un giro drástico. Su hija Alma, de solo un mes y medio, fue ingresada de urgencia en la unidad de Medicina Intensiva del Hospital Materno-Infantil de Gran Canaria. Desde ese momento, sus padres no han dejado de estar a su lado, brindándole todo su apoyo mientras la pequeña lucha por recuperarse.

Con la mejoría de la pequeña Alma, la sevillana ha comenzado a tomarse algunos momentos de descanso fuera del hospital, tras casi dos semanas en las que ni ella ni su chico, David Rodríguez, habían abandonado el centro médico. Aunque sigue sin sentirse preparada para regresar a su hogar, ha comenzado a dar breves paseos nocturnos por los alrededores del hospital, en momentos en los que la prensa y la multitud son escasos. Aprovecha esos minutos para responder a los numerosos mensajes de apoyo que ha recibido.