Carmen Cervera está pasando por el síndrome del nido vacío. Hace unos días pudimos ver a la baronesa disfrutar de un almuerzo con su hija Carmen y su novio, Ignacio Barquero. Tita Cervera parece haber dado el visto bueno a la relación de su hija. Cosa que no pasó con su hijo Borja Thyssen. La familia feliz disfrutó de un agradable almuerzo en un restaurante de Madrid y no iban solos, también les acompañaba Sabina, la melliza de Carmen, y unos amigos de la baronesa. Mientras que a Carmen la definió como "disciplinada", a Sabina -que se llama así por su bisabuela-, la describió como "un poco gamberra. Es una artista. Cuenta historias a través de los comics. Y te coge el acento de cualquier idioma. Lo mismo parece que es rusa, inglesa, italiana o americana".

Para Tita, sus hijos son su razón de existir. "He procurado desde pequeñitos que el arte estuviese en sus vidas, porque el arte engrandece los espacios, el mundo es pequeño", decía Carmen Cervera a los compañeros de Europa Press. Ahora su hija vuelve a estudiar en Barcelona, y la baronesa se alegra mucho pero a la vez le es duro: "Sí, se está preparando muchísimo, hasta la universidad se está preparando. Es duro, no está mal, pero está muy bien".

tita cervera con su hija carmen
Gtres

Ahora que se han hecho mayores, Carmen está viviendo el síndrome del nido vacío. "No es fácil pero hay que tomarlo con alegría, porque la vida es así, hay que seguir el ritmo de la vida. Pero me gusta hacer muchísimas cosas, o sea que no, y además no tengo tiempo, no tengo tiempo de pensar y ponerme melancólica. Cuándo salió Borja del nido, lo pasé mal, pero las niñas ahora es normal que salgan del nido, pasa que estoy más cercana con ellas, porque no se han casado", se sinceraba la baronesa.