La boda de Belén Écija y Jaime Sánchez se celebró el sábado 14 de junio a las 17 horas en la iglesia de Sant Climent y los novios estuvieron arropados por familia y amigos que viajaron hasta Menorca para su gran día. La novia, fiel a su estilo boho chic, escogió un diseño de Cristina Valenzuela con hombros caídos, lazadas en los brazos y una falda fluida de caída vaporosa. Belén Rueda, madre de la novia, también apostó por la misma diseñadora con un vestido midi en un color verde aceite con escote en 'V', ligeramente abierto, cintura marcada y falda envolvente con abertura central. Lo complementó con zapatos granates y tocado a juego. Al salir de la iglesia, muy emocionada, la actriz no pudo resistirse y abrazo a su 'niña' ya convertida en la esposa de Jaime Sánchez.

Tras ese día de ensueño, la pareja se encuentra disfrutando de lo lindo de su luna de miel. Un viaje que ha comenzado con una increíble estancia en África, donde han disfrutado de unos días maravillosos de los que han ido compartiendo algunos detalles en sus redes sociales.

En sus última publicaciones de Instagram, se puede ver a la pareja disfrutar de algunos de los rincones más espectaculares del continente como el Big Daddy, la duna más alta de la zona de Sossusvlei y una de las más altas del planeta. Situada en Namibia, la pareja recorrió este paraje a pie disfrutando de cada paso y de cada instante. "Caminata de tres horas con vuelta especial". Durante este paseo también llegaron a la zona de Deadvlei, un lago seco de arcilla blanca localizado cerca de otro lago seco en el que se encuentran acacias petrificadas y que está rodeado de grandes dunas de arena. "900 años los pobres árboles ahí", escribió Belén junto a una imagen de este paraje de aspecto fantasmagórico.