Como cada jueves, Tamara Falcó, Cristina Pardo, Juan del Val y Nuria Roca, han acudido a 'El Hormiguero' para desgranado toda la actualidad. Entre los varios temas, Pablo Motos y la marquesa de Griñón se han picado un poco, y es que según Tamara, el presentador es un poco complicado. Muchas son las veces que ha habido en el programa cierta guasa porque Motos es un poco especialito con la comida. Es más, para la boda de Tamara Falcó e Íñigo Onieva, la colaboradora le hizo un menú a parte.

El presentador se paraba casi al final de la tertulia para contar una anécdota que le pasó en un restaurante. "Quedo con unos amigos en un restaurante de cocina creativa, que ya mal. Para mí, mal. Son 27 platos y luego se te queda el estómago al revés. Me puse malo. Por no anular la cena, llego a la cena y les digo a los del restaurante: 'Perdonad, pero es que estoy malo y el menú degustación que tiene 27 platos no me lo voy a poder tomar'. El camarero empezó a decirme: 'Pero, ¿usted sabe lo que ha hecho? Que es que ya está todo preparado. El chef ya ha preparado su menú'. Yo solo podía pensar que si lo que quería era que me lo comiera y me muriese", y les preguntó que si le podían hacer un caldo de pollo.

Muy ofencida, Tamara Falcó le respondía: "Deberías entrar en una de esas cocinas y ponerte ahí. Son días y días, bueno, son meses de elaboración del menú. Producto fresco hay por un tubo, pero, ¿sabes la de partidas y de cocineros que hacen falta para hacer un menú de 27 platos? Te lo voy a poner de otra forma, te lo voy a poner en tú programa. ¿Qué pasa si llega el invitado y te dice: 'Es que a mí lo que me divierte no son las hormigas, es bailar aquí una jota. Quita'?. Pablo Motos se terminaba picando y ponía de ejemplo una anécdota que le pasó con su madre, Isabel Preysler.

"No me piques porque me estoy acordando de una cosa. Cuando vino aquí tu madre, me dijo mi perfil bueno es tu silla, y yo me cambié de sitio. Si quiere alguien bailar una jota, cualquiera de los invitados de la semana que viene, que me lo diga,yo estoy aquí para servir, no para reñir", le recriminaba a Tamara.