Nacho Palau ha vuelto a abrir su corazón en el plató de ¡De Viernes!. Con el corazón en la mano tras unos meses complicados en casa. Su hijo ha tenido que ser operado de la rodilla y, como confesó el escultor, han sido “un mes y medio de sufrimiento, con el chico cada vez con más dolor”. La operación salió bien y el niño está ya “fuera de peligro, con todo controlado”, explicó visiblemente aliviado.

Una situación que ha generado un nuevo acercamiento con Miguel Bosé, puesto que fue el cantante quien avisó a Nacho que, durante sus vacaciones los dolores de su hijo iban en aumento, hasta que fueron al hospital. "Le noté preocupadísimo", decía Nacho, quien recordaba que, en ese momento, "me ofreció todo para que el niño estuviera perfectamente".

nacho palau y miguel bose
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El valenciano no pudo evitar recordar a Miguel Bosé en ese duro momento. “Cuando el nano se está operando, yo a la única persona que tengo en la cabeza, aparte de mi hijo, es a Miguel. A su otro padre, que no está y le gustaría estar ahí. Le he añorado a él como figura paterna”, reconoció emocionado. Además, aseguró que en su último contacto le notó “preocupadísimo”, lo que supuso un acercamiento después de las declaraciones más duras que había hecho en televisión.

Sin embargo, Palau se mostró firme en sus sentimientos hacia el artista. “No me fío. Ahí no hay nada. Hay un dolor, hay un trauma que tengo… Mi intención no es jugar con la ambigüedad”, explicó ante Lydia Lozano, que le preguntó por qué no coge el teléfono a Bosé. "Todo esto me ha revuelto como padre, como hombre no, porque es el padre de mis hijos pero nada más", sentenciaba. Aún así, admitió que el cantante “sabe cómo manejarme, cómo entrar… él te embelesa”. Una mezcla de emociones que, por ahora, Nacho prefiere dejar atrás tras el éxito de la operación de su hijo.