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Lydia Lozano se ha roto por completo en el plató de 'De Viernes'. En su vuelta al programa, la colaboradora ha explicado los motivos que le han mantenido fuera: un bache de salud de su marido, Charly. En cuestión de quince días, el marido de la colaboradora ha pasado por varios estadios debido a una bacteria encontrada durante el postoperatorio de una intervención de espalda: "Impresiona mucho".
Aunque ha intentado mantener el sentido del humor, no ha podido evitar emocionarse al recordar el miedo que ha pasado por la última intervención de su marido: una operación a corazón abierto al haber perdido una válvula.
Después de estos días, Lydia ha confesado que ha sido el propio Charly quien le ha enviado al programa. "Yo soy hiperactiva y me ha dicho que me vendría bien volver al trabajo", ha asegurado nada más sentarse en el sofá. Allí, ha explicado que "todo el mal que tenía en la espalda, era causado por una bacteria". Pero ahora evoluciona favorablemente.
La colaboradora ha explicado que el palo más duro ha llegado hace unos días puesto que, la bacteria llegó al pecho. "A Charly el viernes pasado le operan del corazón porque la bacteria se comió una válvula", explicaba, una operación en la que le limpiaron la zona para eliminar la infección. "Esos dos días no podía parar de llorar porque te impresiona", aseguraba.
Una hospitalización de cinco semanas
Ahora, los médicos le mantienen en constante observación para conocer si se ha eliminado del todo la bacteria o ha llegado a reproducirse. Mientras tanto, Lydia no le quita el ojo de encima a su marido y, aunque no se queda a dormir en el hospital por sus propios problemas de espalda, que ya le han llevado a ser operada; sí que está pendiente desde su casa, que está muy cerca del centro médico.
La situación, según ha señalado Lydia, se mantendrá durante las próximas semanas. Y es que el arquitecto se encuentra en tratamiento de antibióticos intravenosos lo que le hará estar un mínimo de cinco semanas ingresado.











