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Silvia Bronchalo, madre de Daniel Sancho, ha roto su silencio a través de una entrevista grabada en 'De Viernes'. La pasada semana conocimos los detalles de la relación entre madre e hijo en una primera parte de esta entrevista que dejó grandes titulares y claves para entender el contexto del chef. Entre ellos, que llevaba varios años sin hablarse, lo que hizo que verle esposado y engrilletado fuera aún más impactante para la que ex de Rodolfo Sancho. "Me he pellizcado muchas veces todas las mañanas pensando que era una pesadilla. Pero no es un sueño, es lo que está pasando", ha confesado.
Sin dudar, Silvia acudió a Tailandia en el momento en el que Rodolfo Sancho le contó lo que estaba ocurriendo. "Necesitaba verle". En el primer encuentro en la prisión, Daniel "estaba muy nervioso", a pesar de lo cual, le recibió "bien". "Vi un Daniel muy diferente a quien había hablado días antes, le vi muy afectado, no encajaba la situación. Cuando vio una cara familiar, le vino bien, claro, pero le costaba hablar, focalizar la atención en la conversación. Creo que llevaba varios días sin dormir", ha recordado.
A pesar de este shock, Silvia es muy consciente de que Daniel fue el autor del descuartizamiento de Edwin Arrieta. "Saber que Daniel ha confesado hacer eso, me destruye. Lo acepto pero no lo asimilo", ha dejado claro visiblemente afectada, y es que se trata de un dolor que le está costando encajar. Eso sí, ha dado un gran paso con respecto a su hijo, a quien ha revelado que le sigue queriendo a pesar de lo que ha confesado haber hecho: "Le perdono y espero que algún día él pueda pedir perdón también". Y es que, Daniel pidió perdón al país, a Tailandia, en los primeros días, pero todavía no lo ha hecho con la familia Arrieta.
La gran defensa de Daniel Sancho
Daniel Sancho cumple condena de cadena perpetua en la cárcel de Tailandia, Surat Thani, tras un juicio en el que el propio Daniel ejerció de defensor interrogando a los testigos y peritos que acudieron en las primeras jornadas en las que, según su madre, estaba "muy entero" y convencido de autodefenderse. Y es que, la clave de la defensa de Daniel Sancho es firme: "Él sigue manteniendo que fue un accidente por una pelea. Lo que vino después fue terrorífico, a ojos de todos es terrorífico, pero sigue manteniendo que fue una pelea" por lo que no fue premeditado. "Me sigue diciendo que no compró los cuchillos premeditadamente", ha asegurado.
"Él esperaba una absolución o una condena mucho menor...", decía Silvia quien señalaba que el equipo jurídico le había hecho creer que nunca sería una condena a cadena perpetua. "Yo tenía mis dudas. Yo hablé con mucha gente de Tailandia que conocían casos y, por lo general, no resultan en absolución", reconocía. Esto hizo que a ella le aliviara que la sentencia no fue a pena de muerte, pero le dolió la reacción de Daniel: "él no entendía nada, se volvió hacia su equipo jurídico buscando respuestas".












