Ana Boyer atraviesa uno de los momentos más especiales de su vida. Embarazada de su cuarto hijo, la hija de Isabel Preysler ha vuelto a Madrid para vivir la recta final de su dulce espera después de la escalada del conflicto en Oriente Medio. Los ataques van más allá de lo militar y tocan directamente a la vida cotidiana de millones de personas, alcanzando territorios como Emiratos Árabes Unidos, incluyendo zonas urbanas de Dubái que han provocado daños y víctimas civiles. Radiante y a punto de convertirse de nuevo en madre, Ana está aprovechando esta etapa para bajar el ritmo y centrarse en su bienestar antes del nacimiento.

A pesar del cambio inesperado, Ana ha querido transmitir calma a través de sus redes sociales, donde agradecía los mensajes de apoyo y aseguraba que la familia se encontraba bien. Mientras tanto, los pequeños continúan sus estudios online con el colegio británico de Doha.

ana boyer y fernando verdasco
Gtres

Entre sus planes de bienestar, la socialité ha acudido a un centro especializado donde se ha sometido a tratamientos de maderoterapia y drenaje de piernas, una técnica muy utilizada durante el tercer trimestre para aliviar la pesadez y mejorar la circulación.

El cuarto embarazo de Ana Boyer y Fernando Verdasco

Aunque ya tiene experiencia con la maternidad, cada embarazo es diferente. Durante los primeros meses, Ana reconocía que había tenido náuseas, aunque dentro de lo habitual. Ahora su objetivo es llegar al parto en las mejores condiciones posibles mientras disfruta de la ilusión de ampliar la familia.

Ana y su marido, el extenista Fernando Verdasco, están especialmente emocionados ante la llegada de la que será su primera hija. La pareja ya tiene tres niños —Miguel, Mateo y el pequeño Martín— y están convencidos de que la nueva integrante será recibida con entusiasmo por sus hermanos.

Un traslado temporal

El regreso a España se ha producido además por motivos de seguridad. El matrimonio decidió abandonar temporalmente Doha, donde vivían desde 2016, tras la creciente tensión en Oriente Medio y el cierre parcial del espacio aéreo en el Golfo. Ante esta situación, optaron por trasladarse a Madrid para garantizar la tranquilidad de su familia.

Por ahora, Ana Boyer disfruta de esta etapa rodeada de los suyos en Madrid, centrada en cuidarse y en preparar la llegada de su cuarta hija, que muy pronto convertirá su casa en una familia aún más numerosa.