Laura Escanes se ha sincerado como nunca. Con 30 años recién cumplidos, la influencer se ha sentado en el podcast 'A solas con' de Vicky Martín Berrocal, en el que ha reflexionado a lo largo de su vida y sus proyectos, que ha hecho que ahora mismo se coloque como una de las influencers más conocidas de España. Una exposición que explotó en el momento en el que conoció a Risto Mejide y se hizo pública su relación, algo de lo que se ha sincerado como nunca.

La relación entre Laura, con 19 años, y Risto, con 41 años, fue muy polémica ante la gran diferencia de edad, pero la influencer confiesa que lo gestionó mejor de lo que se pensaba. “Risto me lo pintó como que iba a ser dramático y nos iban a criticar muchísimo. Yo me esperaba una cosa muy extrema y cuando pasó, pensé: 'Ah, ¿que solo es esto?'”.

laura escanes
Podium Podcast

En esos momentos, Escanes "defendía a muerte" que el amor no tenía edad, algo que ha dejado de creer con los años. Ahora, mirándolo con perspectiva, la catalana piensa que "muchas de las críticas que recibía intentaban avisarme o protegerme... aunque tampoco ha pasado nada dramático". Entre las personas que intentaban protegerla estaba su madre que, recuerda, se preocupó por saber si estaba bien y si realmente era feliz eligiendo a Risto Mejide. "Si mi hija lo hiciera no la podría decir nada... ¿qué la dices? No puedo decírselo porque yo lo he hecho".

"Me cambió radicalmente la vida"

La relación con Risto Mejide trastocó su vida por completo. Celebraron 7 años de amor en los que la una joven Laura vio afectadas varias etapas de su vida. "Muchas veces me ha venido a la cabeza cómo hubiera sido mi vida sino hubiera llegado Risto. Sino me hubiera casado tan joven, si no hubiera sido madre tan joven... ha cambiado radicalmente mi vida". Sin embargo, no lo cambiaría: "me ha dado cosas muy buenas, y la primera, mi hija".

Su relación más traumática

Además, Laura Escanes ha recordado su relación de amor más traumática: “Por amor hubo un mes en mi vida que no hacía más que ir de la cama al sofá y llorar todo el día... Lo he pasado muy mal, me ha salvado mi círculo y la terapia”.

Una relación tras la que estuvo "un año y medio soltera", algo que coincide con el tiempo entre la relaciones con Álvaro de Luna y Joan Verdú. "Llegué a un punto de tantísima dependencia de una persona que me mentía a la cara mirándome a los ojos, ¿cómo confías luego en la gente? Necesité terapia, sanar muchas cosas y entender que mi historia pasada no puede definir mis historias futuras".

"Estar presente y centrada en mi, me ayudó muchísimo", ha confesado Escanes, quien ha revelado que a día de hoy sigue yendo a terapia porque "hay cosas todavía con las que de repente se activan los miedos".

Miedo a ser la mujer florero

En todo este tiempo, el mayor miedo de Laura Escanes ha sido siempre perderse a sí misma y convertirse en tan solo una acompañante. Algo que ha luchado por no ser. “Una de mis preocupaciones cuando explotó todo fue ser una mujer florero y perderme a mí y mi identidad”, revela. Y lo ha logrado. Se define como "inquieta", lo que ha hecho que se labre una trayectoria en la comunicación, no solo en redes, sino como presentadora de su propio podcast o de un programa en TV3. Además de regentar una peluquería en Madrid.

A pesar de todo, la influencer ha sentenciado que no le gusta ser ejemplo "No me gusta ser ejemplo porque en mi camino hay muchos errores que a lo mejor tendría que haber hecho de otra manera".