Cada vez más personas optan por suelos de estilo rústico para sus casas con parqué. Son elecciones que hacen que tu casa se vea más acogedora con el paso del tiempo: pequeñas imperfecciones, el desgaste natural y esa pátina que dejan los años aportan carácter y suman encanto a la vivienda. El problema aparece cuando esas marcas dejan de formar parte de su encanto y empieza a parecer un suelo deteriorado.
Una silla que se arrastra cada día, una maceta que se mueve para limpiar o unas zapatillas con pequeñas piedras atrapadas en la suela pueden acabar dejando arañazos y rozaduras que se acumulan casi sin que nos demos cuenta, como las manchas de grasa en los muebles de la cocina.
Para no llegar a ese punto que pasa la línea entre lo rústico y lo descuidado, muchos expertos coinciden en que algunos de los métodos más eficaces no requieren grandes inversiones, sino pequeños cambios en los hábitos del día a día, porque mantener un suelo bonito durante años no consiste en evitar que se use. Consiste en impedir que el uso cotidiano lo desgaste antes de tiempo.
Cómo evitar que los suelos se rayen
La mejor defensa es un buen ataque. La mejor manera de evitar rasguños y arañazos es prevenirlos desde el principio. Así que aquí tienes algunos trucos que puedes poner en práctica ahora mismo y nos lo agradecerás después.
Levanta, no arrastres
Sin duda, se trata de una cuestión de disciplina. Arrastrar los muebles es obviamente más fácil y a menudo automático, pero es la principal causa de rozaduras y arañazos. "Incluso los movimientos más leves pueden dejar arañazos profundos en las superficies de madera", comentan los expertos. "Para facilitar el traslado de los muebles, invierte en almohadillas protectoras de fieltro para las patas. Esto permite recolocar los muebles sin preocupaciones", añaden.
Utiliza las herramientas de limpieza adecuadas para suelos de madera
Muchos productos para el cuidado del suelo no están diseñados específicamente para la madera. Por ejemplo, las fregonas de vapor pueden causar daños a largo plazo, ya que introducen demasiada humedad en las juntas, ablandando la madera y haciéndola más propensa a rayarse. Basta con usar una fregona ligeramente húmeda y un limpiador de pH neutro para suelos de madera.
Usa felpudos en la entrada de casa
Nadie quiere una casa llena de suciedad o restos de comida y bebida, pero no se trata solo de limpieza. La suciedad y el polvo pueden actuar como pequeños abrasivos que rayan la superficie del suelo con el tiempo, por eso los expertos recomiendan usar felpudos en las entradas y aspirar regularmente con un cepillo suave para mantener los suelos, de madera y porcelánicos, en perfecto estado.
Cualquier líquido derramado debe limpiarse de inmediato, ya que también puede filtrarse en las juntas y uniones de las tablas. Con el tiempo, esto puede provocar hinchazón y moho.
Almohadillas protectoras para las patas de las sillas
Las sillas son la causa de gran parte de las marcas y arañazos en el suelo. Al alejarnos de nuestros escritorios o de la mesa del comedor, arrastramos las patas de las sillas por el suelo debido a la fricción y el peso, lo que provoca que se produzcan marcas y arañazos. Existen muchas soluciones para esto. Puedes comprar almohadillas protectoras o fundas para sillas diseñadas específicamente para este problema.
También hay algunos artículos que podrían funcionar igual de bien y que quizás ya tengas en casa: puedes usar calcetines viejos o tela cosiéndolos o usando gomas elásticas para ajustarlos a las patas; si tienes tapones de corcho en casa, puedes cortarlos a la medida y pegarlos a las patas de la silla para crear una barrera protectora natural; o bien, los retazos de cuero son otro material efectivo para las patas de silla.
Evita usar los zapatos de la calle en casa
Esta puede ser la más difícil de implementar, pero si los consigues, te alegrarás. No solo por proteger tu suelo, sino por higiene. Los zapatos, como los tacones altos o las botas de fútbol, pueden crear puntos de presión concentrados que provocan abolladuras y rozaduras en suelos de madera; adoptar una política de no usar zapatos en interiores ayudará a evitar esto. Adopta también la costumbre japonesa de proporcionar unas zapatillas o calcetines a tus invitados. Así, todos estarán y el suelo más protegido.
Recorta las uñas de tus mascotas
Nuestras mascotas pueden causar muchos destrozos en casa. Sí, pueden traer las temidas pulgas pero también hacer arañazos en el suelo con sus patitas. Para que eso no ocurra, los expertos aconsejan cortarles las uñas con regularidad y colocar alfombras en las zonas de mucho paso.
Soluciones caseras para reparar arañazos en el suelo
Si ya tienes algún que otro rasguño, existen algunos trucos caseros realmente efectivos, y también un poco extraños, para reducir los rasguños y mejorar el aspecto de tus tablas.
Usar una nuez
Para suelos de madera y tarima, este es probablemente el truco más conocido para disimular pequeños rasguños. Las nueces contienen aceites naturales que pueden oscurecer la madera rayada, ayudando a rellenar el arañazo e integrarlo con el resto de la madera. Solo tienes que frotar la nuez directamente sobre el arañazo en dirección del grano de la madera, y luego pule la zona con un paño suave para limpiar cualquier residuo. Este método es perfecto para maderas claras.
Café molido
Los expertos también recomiendan café molido si tienes pequeños arañazos en suelos de madera oscura. Mezcla café molido con agua hasta formar una pasta. Aproximadamente una cucharadita de agua por cada dos cucharadas de café. Esta fórmula puede disimular eficazmente los pequeños arañazos, además de dejar un agradable aroma a café en casa, si te gusta el olor a café. El café teñirá la madera, oscureciendo la zona afectada y haciendo que el arañazo sea mucho menos visible. Deja actuar la tinción durante varias horas hasta que se absorba y retira el exceso.
Lápices de colores
Esta podría ser una actividad divertida para involucrar a los niños, especialmente si ellos fueron quienes causaron el 'problema'. Es una forma efectiva de cubrir pequeños rasguños: simplemente pinta sobre el arañazo y frota suavemente con un paño suave para quitar el exceso. Puede que no sea perfecto, pero lo hará mucho menos visible.
Bicarbonato de sodio
El bicarbonato de sodio puede servir para mucho más que para limpiar manchas difíciles; prepara una pasta con bicarbonato de sodio y agua. Y aplícala en la zona afectada, déjala actuar unos minutos y luego frota suavemente con un paño suave para una limpieza eficaz.


















