Melendi, que parece eternamente joven, tiene ya 47 años. Y, sin embargo, siempre está en un buen momento. Ramón, como se llama realmente, puede presumir de ser uno de los artistas españoles más consagrados, porque puede gustar o no su música, pero todo el mundo sabe quién es Melendi. De hecho, acaba de presentar 'Pop Rock', su nuevo trabajo, con un concierto en directo en la sala La Riviera (Madrid), que agotó las invitaciones en 1 minuto, lo cual deja claro que sus fans siguen al pie del cañón: "Me miro en el espejo y sigo creyendo que tengo 21 años, aunque la fisionomía no acompaña igual. Pero la ilusión sí, y lo importante es que la pasión sigue igual. Los fans van aumentando, porque vienen nuevas generaciones [...]. Las personas que empezaron conmigo, que ahora ya tengo 250 años, ya son mayores y, encima, tienen hijos, generaciones que se van sumando, a lo que yo les estoy muy agradecido. Por favor, sigan con ese criterio musical maravilloso, de ponerle mis canciones a sus hijos y a sus nietos", dijo a Europa Press. Sin embargo, los inicios fueron complicados, especialmente por parte de algunos compañeros de la industria, y es un mal recuerdo que aún pervive en su memoria: "Yo he sentido muchas veces cuando era joven que la gente de arriba no me daba mi lugar", afirmó también.
Melendi admite sin reparos que él 'ya no está de moda' frente a otros artistas nuevos, con frescura y estilos nuevos, y aunque él sí lo estuvo hace unos años, tampoco lo cambia por el momento que está viviendo ahora: "Siempre se gana y se pierde algo, se pierde frescura. Yo, cuando empecé a cantar, sabía cuatro armonías y empezaba, como todo el mundo, a encontrarme a mí mismo. Y ahora mismo, pues, evidentemente, sé lo que hago: tengo muchos más conocimientos musicales, llevo 25 años rodeado de unos músicos increíbles que, al final, pues, creces... Eso no quiere decir que lo que hagas impacte más o menos en el público. Yo me siento mucho más músico ahora que cuando empecé. Maduro, sí, pero maduro interesante", bromeó.
Melendi: "No estoy de moda, y estoy muy contento con no estar de moda"
Además, el cantante reconoció que, aunque él no tuvo los inicios más fáciles porque sintió "muchas veces cuando era joven que la gente de arriba no me daba mi lugar", ha preferido romper ese patrón, y aplaudir a quien se lo merece. Se declara fan, por ejemplo, de otros cantantes como Rosalía: "Yo la escucho y parezco un trovador al lado de ella", afirmó.
"Yo, como lo sufrí tanto, cada vez que viene una persona desde abajo, y noto que tiene influencias mías, o que de verdad me admira, trato de ayudarle, porque creo que es lo que más me hubiera gustado. Y ahora, después de 25 años de carrera, creo que es lo que debo hacer porque [...] hay mucha gente con mucho talento, y al final hay que saber cuál es tu momento. Mi momento es otro, y yo soy un artista que, dentro de lo que cabe, está consagrado, tiene su público... pero no estoy de moda, y estoy muy contento con no estar de moda", apuntó también. Un sentimiento que reconoce gracias a su hija de 21 años viendo lo que escuchan ella y sus congéneres: "Es un termómetro espectacular".













