La familia Pantoja está un paso más cerca de la reconciliación. A pesar de que hace ya 6 años que Isabel se desentendió por completo de sus hijos en lo que parecía ser un movimiento definitivo y sin vuelta atrás -después de que Kiko aireara sus trapos sucios en el especial de Telecinco 'La herencia envenenada'-, parece que el 2026 ha venido con mejores intenciones por parte de la tonadillera, y tras comenzar a entablar unas primeras conversaciones de acercamiento con Kiko, que está encantado, ahora la cantante de 'Mi pequeño del alma' ha hecho lo mismo con su hija, Isa. Fue la influencer la que, sentada en el programa 'De Viernes', confesó que se había mensajeado con su madre tras más de un lustro sin saber de ella y después de varios desplantes años atrás. La propia Isa fue la que decidió, en 2024, dejar de intentar retomar la relación con su madre tras muchos esfuerzos en vano y sin saber realmente por qué ella le había retirado la palabra tanto a ella como a su hijo Albertito. Y aunque se ha mostrado cauta con este acercamiento, dejó visible su ilusión por reencontrarse con su progenitora. Una ilusión que, parece, comparte Kiko.

El DJ, que ya había mostrado sus deseos de que Isa también se reconciliase su madre, se dejó ver con su chica, Lola García, por las calles de Bollullos de la Mitación (Sevilla), localidad a la que se mudó tras su separación de Irene Rosales, y allí, interceptado por los reporteros que deseaban conocer su reacción a este acercamiento entre madre e hija, respondió con una sonrisa: "Me alegro mucho". Eso sí, se mostró cauto y discreto sobre un posible encuentro entre las dos, o incluso entre los tres, ahora que la artista ha dado su brazo a torcer y ha comenzado a restablecer el contacto con sus dos hijos a la vez.

kiko rivera e isa pantoja juntos en el plato de supervivientes
Mediaset

Isa Pantoja, dispuesta a dejar atrás la guerra familiar y las polémicas con su madre

Con este acercamiento, Isa deja claro que quiere abrir un nuevo capítulo en su vida, quizá no tanto por ella como por sus hijos, pues reconoció que se merecen tener relación con su abuela. Sin duda, es un gesto de generosidad y conciliación, especialmente después de que la influencer desvelara uno de los episodios más oscuros de su vida vivido en Cantora, y que le ha costado mucho cicatrizar: el infame 'episodio de la manguera'.

Tal y como reveló la propia Isa entre lágrimas en el programa 'De Viernes' en 2024, durante sus estudios en un colegio de Madrid ella se echó su primer novio. Una relación que su madre, en cuanto se entera, le prohíbe porque consideraba que no tenía edad para tener novio. Una relación que, a pesar de ser prohibida, Isa decide continuar, y hasta presentarle como su novio oficial. Algo que empeoró las cosas: "A mí no solo me quitan un teléfono o tener novio con 16 años, me quitan todo porque yo tenía mi vida proyectada en Madrid", confesó Isa. "Cuando me entero de que me van a cambiar de colegio, se me derrumba todo".

isa pantoja de viernes
Telecinco

Pero fue un encuentro furtivo en la casa de entonces de Kiko en Sevilla lo que desencadenó la peor represión, tanto por parte de su madre como de su hermano, más tarde en Cantora: "Yo recuerdo estar en el salón y que ella vino a mí, insultándome y diciéndome de todo", explicó, donde también estaban su tío Agustín y una amiga de su madre. "Todo se derivó porque ella supo que ese chico había entrado en casa de mi hermano, pero luego realmente el cabreo de ella es que sabía que yo tenía un teléfono que tenía en unas botas de pelo", revelaba. Ahí, según contó, empezó a zarandearla preguntándole por el móvil, y pidió las tijeras de la cocina a su amiga, que se las llevó, donde empezó una huida de Isa hasta que quedó arrinconada en el vestíbulo y forcejearon: "Llega un momento en el que paré, porque no sabía qué podía pasar". "Cuando me cortó el pelo, me dijo: "Te voy a devolver a Perú', y me fui corriendo a mi habitación".

Una bronca en pleno invierno que, tal y como reveló Isa, fue aún a más cuando llegó Kiko avisado por Isabel. Tras conseguir huir hacia el porche de la casa, ahí fue interceptada por su hermano. "Me dijo que me quitara la ropa", recordó sollozando. Entonces fue cuando él desenrolló una manguera, y la tonadillera preguntaba a su hijo qué iba a hacer mientras Isa se quedaba en ropa interior. "Mi hermano dice: 'si no puedes verlo, vete'. Es cuando mi madre se echa las manos a la cabeza y se va. Y yo le grito 'dijiste que siempre estarías cuidándome'. Es cuando empezó a regarme y me está preguntando por un teléfono". "Me arrodillé ante él y grité fuerte 'no me hagas nada, por favor, auxilio'", afirmó la joven, que terminó confesando que era la primera vez que contaba aquello en voz alta: "A partir de ese episodio, no se habla nunca más. Nunca tuve el coraje, y me arrepiento, de decirles nada [...]. Para mí, hacer esto de poder contar todo, es mucho más importante que el que la gente me crea o no. Estoy tranquila porque he contado lo que realmente es, lo que he vivido. Nunca se lo he contado a nadie", admitió.