¿Cómo pasa Daniel Guzmán (52) de ser un 'graffitero' de barrio a ganar dos Goyas? Esa misma pregunta quizá se la haya hecho hasta él mismo, pero es que la vida, desde luego, es inescrutable. El actor, guionista y director de cine pasó recientemente por el programa de Henar Álvarez, 'Al cielo con ella', donde hizo un repaso a su trayectoria y a algunos de los episodios que han marcado su vida, y sin lugar a dudas, su infancia y su adolescencia fueron cruciales para perfilar la persona que es hoy. Nació y creció en el barrio madrileño de Aluche, que en los 80 no era de los que tenía precisamente mejor fama, y fue durante su época de estudiante (aunque precisamente estudiar, estudió poco) cuando se le presentó, ante un futuro que parecía ir en picado, la primera oportunidad delante de una cámara. Él mismo se lo reconoció a Henar: "Siempre que tenía tiempo para pensar, los pensamientos no eran los más acertados".

La presentadora, natural del mismo barrio que él —aunque les separan 10 años—, se enteró de que en su adolescencia era un poco quinqui. "Tanto como quinqui... era inquieto", respondía él con su característico humor ácido. "Siempre que tenía tiempo para pensar, los pensamientos no eran los más acertados", afirmaba. "En EGB fui a 3 colegios. Me daban 'vacaciones anticipadas' para que descansase, y sobre todo para que el centro descansase de mí. Me echaron del Jovellanos en 7º, luego fui a otro colegio para hacer 8º, repetí, y luego fui a otro colegio. Pues en ese, había un punkarra amigo mío que, como era bajito y pesaba poco, me llamaban 'kilillo'", contó entre risas. Un mote que le sirvió como entrada en el mundo del graffiti, donde hasta se hizo conocido. "Empecé a firmar como 'kili' antes que 'Tifón' [...]. Empecé con 14 años a hacer graffitis, a pintar, para expresar algunas cosas... y, como soy muy cabezón, de tanto darle, me hice un hueco en el mundo del graffiti", recordó.

daniel guzman con henar alvarez en el programa al cielo con ella
RTVE

Cómo empezó Daniel Guzmán a actuar

El camino que llevaba Daniel no era el más prometedor, pero en su camino se cruzó TVE con la grabación de un documental hecho ficción sobre diferentes realidades sociales, y en uno acerca de tribus urbanas le pidieron que participase. Aquello supuso un 'clic' en su cabeza: "Yo descubro que quiero ser actor cuando TVE rueda 'Crónicas Urbanas', una docuficción rodada en cine sobre temáticas sociales. Pues había uno que era de tribus urbanas, sobre el graffiti, y me llamaron para ver si quería hacer de mí mismo". Y, dadas las condiciones, le faltó tiempo para decir que sí: "Ahí ya estaba yo en 1º de BUP. Me dijeron: 'vas a estar un mes y medio sin ir a clase, con un justificante, y te vamos a pagar 180.000 pesetas, de las de entonces'. Y pregunté: '¿qué tengo que hacer?'. Me dijeron que de mí mismo, así que fui, empezamos los ensayos y el primer día, que grabamos en Plaza de España a las tres de la madrugada, se paró el mundo. Dijeron 'acción', empecé a interpretar y dije 'esto es lo que quiero hacer'", desveló el que ahora es uno de los mejores amigos de Luis Tosar.

'A cambio de nada', la 'ópera prima' de Daniel Guzmán que le valió un Goya

Aquello supuso que se abriera un nuevo camino delante de Daniel, que encontró su pasión gracias a aquella docuficción, y todo lo que hizo a partir de entonces, lo hizo dirigido a poder dedicarse a ello: "Había una asignatura optativa y escogí teatro, para suspender una menos y poder pasar de curso, y justo por esa película decidí hacer teatro. Lo hice dos años, terminé BUP y estudié arte dramático". Una decisión que le ha llevado bien lejos, y actualmente es uno de los actores y directores más reconocidos -y reconocibles- de la industria, con dos premios Goya en su haber, uno por el corto 'Sueños' (2003) y otro por su primer largometraje, 'A cambio de nada' (2015), una película con dosis autobiográficas que contiene una gran "denuncia social", como todo lo que hace: "Es una película del pueblo y para el pueblo, para hacer reaccionar al pueblo y a todas las mentes que están dormidas en este país. Pone el foco donde otros no quieren mirar para hacerlo visible y dar voz a las personas que peor lo están pasando", explicó entonces.

daniel guzman con su goya por la pelicula a cambio de nada, en 2015
Gtres

Siempre decidido a mezclar actores profesionales con 'amateurs', en ella quiso contar con su abuela Antonia como una de las protagonistas. "Es una parte de mi vida, para lo bueno y para lo malo, y, gracias a esa parte que he vivido, ahora soy la persona que soy y tengo inquietud por contar estas historias, porque las he vivido. Lo que es autobiográfico, el espectador puede averiguarlo o intuirlo. Lo que vives en la adolescencia tiene mucho que ver con lo que eres en la edad adulta. Para lo bueno y para lo malo, le debo todo a mis padres; si no fuera por ellos, no estaría ahora mismo aquí y no habría hecho esta película", contó.

daniel guzman con su abuela antonia guzman en el estreno de la pelicula a cambio de nada, en 2015
Gtres