Esta segunda jornada en Barcelona ha sido más importante para el Papa León XIV. El Santo Padre ha visitado la cárcel de Brians 1, el Raval y la bendición de la torre de Jesucristo. Para finalizar el día, se ha trasladado la Sagrada Familia para oficiar una la misa en la que le han acompañado los Reyes, Felipe y Letizia.
El papamóvil y sus bendiciones a bebés
Sobre las 18:45 de la tarde, el Papa León XIV emprendía su camino hacia la Sagrada Familia tras un breve recorrido con su papamóvil, recorriendo las calles de la Ciudad Condal y parándose con los fieles que le estaban esperando y bendiciendo bebés a lo largo del camino.
Los Reyes llegan a la Sagrada Familia
Sobre las 19:00 y cumpliendo con el protocolo, los reyes Felipe y Letizia se han personado en la Sagrada Familia. La Reina ha hecho uso del privilége du blanc (privilegio de blanco), algo reservado para las reinas católicas ante el Sumo Pontífice. Además, la reina Letizia ha repetido el mismo vestido que utilizó en la misa inaugural del Santo Padre hace un año, de la firma Redondo Brand. Tras su recorrido con el papamóvil, León se reencontraba con Sus Majestades y la sintonía era muy buena.
El emotivo momento con Valentina, una joven con discapacidad visual
Nada más llegar a la Sagrada Familia se ha producido un momento cargado de emoción y simbolismo. Los Reyes y el Pontífice han conocido a Valentina, una niña de 13 años ciega que, gracias a una maqueta táctil de la Torre de Jesucristo, ha logrado cautivar a todos los presentes con una explicación perfecta.
Tras terminar su explicación y despedirse muy cariñosa de los Reyes, el Papa le ha entregado un regalo a la niña: un rosario. La pequeña, muy emocionada, le ha respondido: "Ay, gracias, gracias. Lo guardaré para siempre. Muchísimas gracias".
Todos emocionados con el espectáculo de drones
Todos los sacerdotes y obispos que han concelebrado la eucaristía han salido al exterior para la bendición, por parte del Santo Padre, de la torre de Jesucristo, desde el punto central de la herradura de la fachada del Nacimiento. El Pontífice ha salido al exterior, acompañado por los Reyes, y ha procedido a la bendición, que la ha hecho en catalán y castellano.
Todos los asistentes han llevado una especie de linternas y ha comenzado un impresionante juego de luces mientras el órgano sonaba y se iluminaba la cruz de corona, la torre de Jesús.













