Poco después de darse el 'sí, quiero' en su romántica ceremonia en S'Agaró, Susanna Griso y Luis Enríquez han reaparecido radiantes para atender con la mejor de sus sonrisas a los reporteros acreditados a la boda. Aún con la emoción a flor de piel, los recién casados han compartido sus primeras impresiones tras convertirse en matrimonio, haciendo gala de una gran complicidad y sentido del humor.
Una de las grandes incógnitas de la tarde era el estilismo nupcial de la presentadora de 'Espejo Público'. Aunque Susanna tenía en mente algo más desenfadado, ha confesado haber dejado la creación de su vestido en manos de su diseñadora y amiga de toda la vida, Rosa Estévez (de la firma Cortana): "Le dije que era algo informal, ni siquiera tenía claro que debiese ser un blanco roto. Pero ella decidió que sí, le gustó este escote para lucir las clavículas y ha sido todo cosa suya. Lo ha clavado", explicaba la novia entre risas.
Una elección que no ha podido fascinar más al novio. Luis Enríquez no ha escatimado en piropos al recordar el momento exacto en el que ha visto a Susanna caminar hacia el altar: "Maravillosa, impresionante... me ha cortado la respiración. Estás bastante de novia, novia", le decía mirándola con admiración.
Una boda 'boho chic' sin protocolos y con susto meteorológico
La pareja ha reconocido que la clave de este enlace ha sido la madurez y la serenidad con la que han afrontado todos los preparativos: "Lo que tiene la 'segunda nupcia' es que te lo tomas todo con más calma y disfrutas de cada minuto", aseguraba la periodista. Un ambiente distendido, sin protocolos rígidos y bajo la consigna de vestir con estilo boho chic —algo sobre lo que el novio bromeaba entre risas al asegurar que la gente hace poco caso a los códigos de vestimenta—.
Eso sí, la tarde no estuvo exenta de pequeños momentos de tensión por culpa del tiempo: "Yo me estaba maquillando cuando ha llovido y he pensado: '¡Dios mío, todas las flores!'. Que es a lo que más tiempo le he dedicado. Dije 'se van a estropear', pero no, han aguantado intactas y además ha bajado un poquito la temperatura, así que todo ha acompañado", relataba Susanna aliviada.
Discursos emotivos y el destino del ramo de novia
La ceremonia ha estado plagada de momentos inolvidables para la pareja, especialmente por la implicación de sus familias en los discursos y actuaciones: "No me esperaba que hablase mi hijo, que ha hablado un poco en nombre de todos. Ha habido lagrimilla", confesaba la presentadora con emoción. Por su parte, Luis resumía el espíritu del día en una sola frase: "Es un momento de celebración, una fiesta con la gente que vale la pena y sin ninguna pretensión más".
Para terminar, Susanna ha desvelado el secreto mejor guardado sobre a quién entregará el codiciado ramo de flores. Rompiendo con la tradición directa hacia sus propios vástagos, la periodista ha tenido un precioso gesto con la familia de su marido: "Se lo voy a regalar a Blanca, a la hija de Luis. Mis hijos de momento no están por la labor", comentaba entre risas antes de despedirse de los medios y poner rumbo al banquete para seguir celebrando la vida.















