La cuenta atrás para la boda de Susana Griso y Luis Enríquez Nistal ha comenzado. La presentadora de 'Espejo Público' se casa con su novio menos de dos años después de haber comenzado su romance. Lo suyo fue un flechazo, y es que seis meses después de comenzar su relación, el empresario hincaba rodilla y pedía matrimonio a la periodista. La boda será el próximo 25 de julio de 2026 en la Costa Brava, un lugar con mucho significado para ambos y poco a poco vamos conociendo más detalles de lo que promete ser una de las bodas de este 2026.
A un mes de su celebración, los compañeros de Susanna Griso de 'Espejo público' han aprovechado para hacerle una despedida de soltera que ha tomado a la periodista completamente por sorpresa. Las imágenes, compartidas por Jorge Gallardo-Camacho, director del programa de Antena 3, muestran cómo la presentadora se tomaba la sorpresa.
Mientras todos sus compañeros se encontraban de pie alrededor de una larga mesa y con los móviles en la mano, Susanna Griso entraba en el restaurante sin sospechar ni un ápice. En ese momento, los invitados la recibían al grito de "Viva la novia", dándole un gran susto a la periodista que no podía evitar reír: "No me lo esperaba". Con la manos en la cara, a la periodista le costaba asimilar la sorpresa tras la que no dudaba en abrazar y agradecer uno a uno a sus compañeros, haber tenido este detalle con ella.
Una ceremonia por lo civil e informal
La ceremonia será por lo civil y con la presencia de sus familiares y amigos. Además, el convite se basará en un cóctail al aire libre y está siendo gestionado con la ayuda de una wedding planner. "Son maravillosos. Están ellos organizándolo todo. Me consultan lo justo. Lo que quiero es no sea un motivo de quebradero de cabeza o estrés. Tiene que ser una fiesta", señalaba hace tres meses la periodista. También se ha conocido que el vestido de novia no será blanco ni tradicional y que los looks de los invitados pueden ser relajados y cómodos.
"No voy a tener mesas, que es lo que más pereza me daba. Va a ser una cosa bastante informal", también contó Susanna sobre la boda. Un detalle muy importante que convertirá el convite en algo de lo más atípico: un sencillo cóctel, pero con cientos de invitados (alrededor de 250, según dijo), ya que también dejó claro que iba a ser una boda bastante grande.














