Pedri González puede que tenga solo 23 años, pero ya puede decir que tiene toda una carrera futbolística; es lo que tiene empezar a profesionalizarse siendo solo un niño, como le pasó, por ejemplo, también a Álex Baena. El tinerfeño es, quizá, uno de los jugadores de la Selección de fútbol de España más discretos, y apenas se conocen detalles sobre su vida o de su infancia. Ha concedido muy pocas entrevistas hablando del tema, pero una de las que más profundizó en sus recuerdos de la niñez fue la que le hicieron en el documental 'Orígenes', de Barça TV, un equipo por el que fichó en 2020 por alrededor de 23 millones de euros. Desde entonces, el centrocampista se ha convertido en una estrella de talla mundial de la mano del equipo azulgrana, con dos Mundiales en su haber, unos Juegos Olímpicos (donde consiguió la Medalla de Plata) y una Eurocopa. Pero nada de esto habría sido posible sin las figuras de sus padres y de sus abuelos, que fueron claves para que hoy Pedri sea el astro del balón que es. "Daba a todas las lámparas y todas tienen un cristal roto", recuerda su familia.
Su nombre real es Pedro González López y nació el 25 de noviembre de 2002 en el pueblo costero de Bajamar (Tenerife), pero apenas tiene recuerdos de su infancia allí, porque cuando tenía solo 3 añitos sus padres se mudaron a la localidad interior de Tegueste, a unos 6 km de Bajamar. Allí es donde empezó a dar patadas a todo lo que tuviera forma esférica, y aunque los estudios estaban primero, en cuanto encontraba la oportunidad, jugaba con sus amigos al balón. Pronto empezó a dejar claro que el talento lo tenía en los pies, pero, como cualquier niño, también la liaba de vez en cuando por culpa de una pelota 'rebelde' que terminaba donde no debía.
"Siempre que salíamos a jugar, mi abuela -Candelaria- se cabreaba porque siempre dábamos a los farolillos. Un día se nos fue la pelota y nos cargamos un par de ellos", reveló el propio Pedri en el citado documental. Tal y como lo contaba, la mujer parecía de armas tomar, y no le temblaba la mano a la hora de reprenderle. "Un día nos intentó rajar la pelota mi abuela. Normal, nos cargábamos todos los farolillos", comentó con nostalgia. Su madre, María Rosario, que también aparecía en el documental, lo confirmaba: "Se ponía a dar pelotazos en el comedor (del restaurante) y a todas las lámparas les daba. Todas tienen un cristal roto. No paraba. Es difícil no verle con un balón, porque siempre tenía uno en los pies".
En otra entrevista para 'El Faro de Vigo' también contó que los niños se metían con él por su complexión física: "De pequeño, me decían que era flacucho y bajo. Pensé que el chiquitito y bajo tiene que darlo todo para hacerse grande. Es lo que intento hacer cada día [...]. Si tú me dices que soy flaco, yo me lo voy a currar al máximo y voy a sacar esto hacia adelante", explicó. Unos insultos que no solo no le frenaron, sino que le empujaron a demostrar ser mejor. "A los niños que piensen que el físico puede marcar su carrera, les digo que no es así. Si trabajan y se esfuerzan como el que más, al final la oportunidad llega", añadió.
Los inicios de Pedri en el fútbol profesional: su abuelo, clave en su amor por el Barça
Con solo 4 años, Pedri ya empezaba a decir que él quería seguir los pasos de su hermano mayor, Fernando, en un equipo, y aunque era más pequeño que el resto, el entrenador aceptó tenerlo con niños un poco más mayores solo por su maestría con el balón. Una decisión, desde luego, acertada a raíz de lo que pasó después. Comenzó en el UD Tegueste, el equipo de su pueblo, y ya con 16 años, tras rechazar la propuesta de traspaso al CD Tenerife, la UD Las Palmas apostó por él en 2018, donde demostró que no era un canterano más. Un año después, pasó al primer equipo, donde se convirtió en el goleador más joven de la historia del club, consiguiendo que el Barça pusiera, así, el ojo en él.
Si bien su pasión estaba en Canarias, su corazón estaba en el Camp Nou. La pasión por el equipo azulgrana le viene de bien pequeño, y es que su abuelo, Fernando, fue ni más ni menos que el fundador de la peña barcelonista de Tenerife, según revelaron en Dazn, y además sus padres son los dueños de la Tasca Fernando (que fundaron los abuelos de Pedri y ahora regentan ellos), un bar-restaurante en su pueblo cuajado de decoración azulgrana. Figuras todas ellas en su vida que han sido claves en el Pedri que es hoy. "En mi casa de Tenerife hasta los platos de comer son del Barça, y también tenemos una sartén que coleccionamos con el 'Sport'. Mi familia es muy del Barça", contó Pedri con mucho humor en una entrevista para el club.
¿Pedri tiene novia? La relación del canario con las chicas
La vida amorosa de Pedri es de lo más discreta. El pasado diciembre de 2025 se confirmó su relación con la tinerfeña Alejandra Dorta, aunque hasta ese momento lo de tener pareja no parecía algo que le preocupara, y se veía 'muy joven para eso'. Pero tal y como confirmó a Juanma Castaño en una entrevista en 2022, candidatas no faltaban: "Me mandan de todo. Si te enseñara el Instagram podrías ver cualquier cosa". Castaño quiso profundizar en el tema: "¿Se te declaran muchas chicas y muchos chicos?", preguntó, y el futbolista, algo vergonzoso, le respondió: "Bueno, alguna que otra sí, pero la verdad es que muchas ni las veo".












