Sonsoles Ónega es una de las presentadoras más populares en nuestro país. Su trayectoria en Mediaset catapultó su fama y la oportunidad de liderar su propio magazine en Atresmedia disparó definitivamente su popularidad y prestigio. Pero, además de su labor al frente de 'Y ahora Sonsoles', ha logrado labrarse una carrera sólida en el sector literario con varias novelas que han alcanzado el éxito, con el hito de 'Las hijas de la criada', su novela ganadora del Premio Planeta 2023 que no para de darle alegrías, ya que ha sido adaptada a una serie de 8 episodios que, tras pasar por Atresplayer, el próximo curso televisivo se emitirá en abierto en Antena 3. Pero para poder ser una escritora solvente, primero ha sido lectora, y probablemente una de las ávidas, a juzgar por las decenas de novelas que acumula en su biblioteca. De hecho, para la madrileña leer es una práctica activa que no solo requiere de su total atención, sino que además despierta estímulos en ella que han generado un curioso hábito que, con los años, ha llegado a apreciar especialmente y ya forma parte de su ritual lector.

Booket Las hijas de la criada: Premio Planeta 2023 (Novela)

Las hijas de la criada: Premio Planeta 2023 (Novela)

Booket Las hijas de la criada: Premio Planeta 2023 (Novela)

Crédito: Planeta

Sonsoles Ónega desvela el curioso hábito que tiene como lectora apasionada y que repite con los años

Sonsoles Ónega ya saborea las vacaciones estivales. El pasado viernes celebró la fiesta de final de temporada con su equipo de 'Y ahora Sonsoles'. Pese a que aún tenía unos cuantos programas pendientes antes de su merecido descanso, comenzó a entrar en ese espíritu de disfrute en que la desconexión y el ocio se abren paso para reemplazar a los madrugones y las responsabilidades. Así, desde hace unos días, evoca momentos de asueto en sus redes sociales, desde chapuzones en la piscina a ratos que pretende reservarse para ponerse al día con lecturas que ha guardado para estos meses de verano.

Deseando que muchos lectores lleguen a sus novelas, especialmente a la última, 'Llevará tu nombre', que está a la venta desde el pasado mes de febrero, ella pretende hacer lo propio con otros libros de compañeros o incluso algún que otro clásico. De hecho, en una publicación de su cuenta de Instagram ha desvelado lo altamente probable que es que regrese a momentos muy concretos de lecturas pasadas y es que ha compartido con sus seguidores un curioso hábito de lectora obstinada.

Y es que, tal como ella misma revela, es de las lectoras que trabaja los libros: los subraya, añade anotaciones e, incluso, escribe cómo se siente durante las jornadas en las que lee sus páginas. Pero la cuestión de todo este ritual es que se completa tiempo después cuando, al repasar su biblioteca, reabre aquellos libros que la hicieron viajar a otros contextos y reflexionar; entonces Sonsoles Ónega vuelve a esos pequeños textos que dejó para sí misma, a ese estado de ánimo con el que los abordaba, y estimula su memoria con el recuerdo completo de la experiencia de esa lectura: "Amo abrir libros y recordar por qué los leí y los subrayé con el bisturí de tinta. Amo encontrarme con una anotación al margen. Amo descubrir qué me conmovió y volver ahí", reconoce en el post.

En un ejercicio de honestidad extraordinario, Sonsoles se ha abierto como pocas veces, revelando incluso uno de esos pasajes que la conmovieron en el pasado: "Por ejemplo. Patricia Highsmith - Diarios y cuadernos 1941-1995", una publicación que, curiosamente, hace unos meses recomendó la directora y guionista Isabel Coixet por la profundidad reflexiva de la obra. La presentadora nos invitaba a adentrarnos en esa suerte de agenda de bitácora de la escritora texana, revisando los sentimientos que afloraron entre aquellos pasajes: "Abro por el día 12 de junio". A continuación, acompaña un extracto de la publicación que le despertó muchas emociones, aunque, tras el impacto de las palabras de la autora, destaca la entrada del 13 de junio, que considera "¡infinitamente mejor!".

Con esta confesión, Sonsoles invita a explorar los libros de otro modo. Seguramente, es consciente de que cada lector tiene sus manías respecto al tratamiento de las publicaciones, sabiendo que hay quienes los cuidan y conservan como nuevos durante años, pero Ónega ya ha dejado claro que para ella la experiencia de la lectura no es completa sin un doblez ni un solo apunte a los que poder regresar.