Mikel Merino volvió a hacer lo que mejor se le da: aparecer cuando el partido parece destinado a la prórroga y dar la victoria a la Selección. Si hasta ahora habíamos hablado de Marc Cucurella o de la infancia de Lamine Yamal, el centrocampista navarro, que juega en el Arsenal, fue el héroe de España ante Portugal en los octavos de final del Mundial 2026, con un gol en el minuto 91 que metió a la Selección en cuartos y que volvió a confirmarse como uno de los pilares del equipo de Luis de la Fuente, ya que en la última Eurocopa, marcó el tanto decisivo que nos metió en las semifinales en 2024.
El navarro celebró por todo lo alto el tanto que certificó la victoria de España frente a Portugal mirando a la cámara y gritando "¡Viva San Fermín!", coincidiendo con el arranque de las fiestas de Pamplona, su ciudad, y después apareció ante la prensa con el pañuelico rojo al cuello. "Significa mucho", dijo a la prensa. "No sé si es San Fermín, pero parece que me protege". El futbolista lo explicó al referirse a San Fermín, después de volver a marcar en una fecha muy especial para él. Esa sensación de amuleto, de raíz y de pertenencia, sirve también para entender otro detalle de su vida lejos del campo: los lugares navarros a los que vuelve cuando quiere celebrar, refugiarse o reencontrarse con lo suyo.
Elcano, un concejo de 200 habitantes del Valle de Egüés con pasado agrícola y vistas a la Navarra más tranquila
En un test personal de OKDIARIO, cuando le preguntaron por "un lugar donde perderse", Mikel Merino respondió: "Elcano". Se trata de un pequeño concejo del Valle de Egüés, a unos 10 kilómetros de Pamplona y con apenas unos 200 habitantes.
Es un pueblo pequeño, de tradición agrícola, que durante décadas vivió muy pegado al campo y a la vida rural. Según la información del Ayuntamiento del Valle de Egüés, entre los siglos XVII y comienzos del XIX mantuvo una población bastante estable, pero a partir de 1960 sufrió un descenso importante por la emigración hacia Pamplona. Después volvió a crecer con la llegada de nuevas viviendas y con la urbanización Leku-Eder, construida en los años setenta.
El edificio más importante de Elcano es la iglesia parroquial de la Purificación, de origen medieval y estilo gótico, levantada a finales del siglo XV o principios del XVI. El templo conserva un ábside poligonal, bóvedas de terceletes y estrelladas, un retablo mayor dedicado a la presentación de Jesús en el templo y varios elementos artísticos de los siglos XVI y XVII. En el pueblo existieron además dos ermitas, la de Santa María y la de Santa Eufemia, a las que los vecinos acudían en procesión en fechas señaladas.
Olite, la joya medieval de Navarra donde Mikel Merino celebró su boda entre torres, palacio y ambiente de feria
En ese mismo test personal, realizado antes de la final de la Eurocopa 2024, Merino también dejó otros detalles de su vida fuera del campo. Dijo que su plato favorito era el arroz que cocina su abuela, que su deporte elegido fuera del fútbol era el baloncesto y que, si España ganaba, no prometía ninguna locura porque no era "de prometer cosas" que no fuera a cumplir. "Para mí una locura sería irme de luna de miel", añadió entre risas.
Mikel Merino y Lola Liberal se casaron el sábado 1 de junio de 2024 en la iglesia de San Nicolás de Pamplona, entre la célebre calle San Nicolás y el Paseo Sarasate, en pleno Casco Viejo. A la ceremonia acudieron familiares, amigos y varios compañeros de su etapa en la Real Sociedad y en Osasuna. Después del enlace, la celebración se trasladó a Olite, uno de los pueblos más reconocibles de Navarra por su palacio, sus torres y su trazado medieval. Allí montaron una fiesta con un tono muy popular, bautizada como 'La feria de Mikel y Lola'. Según Diario de Navarra y Navarra.com, hubo atracciones y barracas, con toro mecánico, máquina de prueba de fuerza de boxeo y juegos de feria.
No hubo mucho margen para alargar la celebración. Merino debía incorporarse apenas 24 horas después a la concentración de la selección en Las Rozas. Aquel verano terminaría con España campeona de Europa y con él como uno de los protagonistas más recordados del torneo gracias a su gol contra Alemania en Stuttgart. En cuestión de semanas, el centrocampista pasó de casarse en Pamplona y celebrarlo en Olite a marcar uno de los tantos más importantes de la Eurocopa.
La infancia de Mikel Merino estuvo marcada por su padre, también futbolista
Si la infancia de su compañero Álex Baena fue muy dura, para Mikel la figura de su padre aparece muchas veces cuando se habla de la infancia de Merino. Miguel Merino fue futbolista de Osasuna, Celta, Las Palmas o Leganés, entre otros equipos, y su carrera forma parte de la educación deportiva de su hijo. Mikel no solo creció en Pamplona: creció dentro de un ambiente en el que el fútbol estaba presente desde casa. En 1991, su padre, Miguel Merino, había marcado en ese mismo estadio con Osasuna en una eliminatoria europea. Treinta y tres años después, Mikel hizo lo mismo con España, en el minuto 119, y celebró el gol rodeando el banderín de córner, como había hecho su padre. "No sé qué tiene, pero es un estadio talismán para nosotros".
Aun así, el relato que ha construido alrededor de su infancia no es el de un niño alejado de la normalidad, sino el de un chaval de Tajonar que fue cumpliendo etapas hasta llegar al primer equipo de Osasuna. Él mismo lo resumió en una entrevista con Diario de Navarra durante el Mundial 2026: "Estoy en el Mundial, pero sigo siendo el mismo chaval de Tajonar". Cuando dejó Osasuna para fichar por el Borussia Dortmund en 2016, escribió una carta de despedida publicada por Diario de Navarra que hoy se lee casi como una declaración de identidad. "Es dejar atrás muchos años de vida, en los que solo he defendido un color: el rojo", escribió entonces.
Años después, ya como jugador del Arsenal, volvió a insistir en esa idea en el canal AwayDays, en una pieza recogida por Diario de Navarra. Al ver una camiseta de Osasuna de la temporada 2014-15, Merino explicó: "Es una de mis primeras camisetas como profesional. Me trae muchísimos recuerdos de mi infancia, es el club de mi ciudad. Siempre lo llevo en el corazón, es donde jugó mi padre". El entrevistador le preguntó por el peso de clubes como el Real Madrid o el Barcelona y él respondió con una frase muy navarra: "En Navarra todos son muy de Osasuna. La afición es muy ruidosa, siempre apoyan, es un club increíble".















