Pedro Porro (26) es uno de los hombres del momento, especialmente gracias al gol contra Austria que hizo que la Selección de fútbol de España se clasificara para octavos de final en el Mundial. 'La Roja' está que no hay quien le tosa, y es que ha conseguido, cuando se escriben estas líneas, colarse ya en cuartos sin que les hayan metido un solo gol en ninguno de los partidos que han jugado, un récord que nuestros chicos se merecen que les reconozcamos. Pero hasta llegar a ser un astro del balón, Pedro ha tenido que sacrificar mucho. Nació en Don Benito (Badajoz) el 13 de septiembre de 1999, y desde bien pequeño ya mostró que lo de perseguir el balón y marcar goles iba a ser lo suyo. Quienes le conocen, como Carlos Almena -coordinador del Gimnástico Don Benito, donde comenzó Pedro-, en seguida vieron cómo resaltaba por encima del resto: "Desde muy pequeño se le veían cositas, pero fue en alevines cuando empezó a destacar claramente por encima del resto, tanto que tuvimos que subirle de categoría. Fue el máximo goleador con el equipo infantil de segunda división", contó en una entrevista al portal de la Federación Extremeña de Fútbol. Pero el propio Pedro ha reconocido públicamente que su esfuerzo no habría servido para nada sin su abuelo, al que señala como la persona que le cambió la vida: "Siempre le digo que es el gran culpable de todo esto", afirmó en un reportaje que le hicieron en la Premier League.

el futbolista pedro porro
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Pedro hablaba de su abuelo materno, Antonio Saucedo, que, a pesar de tenerle ahora en la distancia (actualmente vive en Reino Unido por su trabajo en el Tottenham) sigue siendo como su segundo padre. En el mismo reportaje, Pedro confirmaba que le criaron él y su abuela porque sus padres, Luis y Eva, trabajaban hasta tarde: "Mis padres en esos tiempos trabajaban y me tuve que criar con mis abuelos. Yo siempre le digo a mi abuelo que es el gran culpable de que todo esto vaya como va hoy en día". Todavía pizpireto a sus 26 años, reconoció que su abuelo le abroncaba mucho porque, aunque intentaba llevarle por el buen camino, Pedro se las ingeniaba para saltarse algunas clases y jugar al fútbol. "Le ponías las cosas difíciles y las hacía rápido y sencillo. No dormía, no iba a la escuela, guardaba la cartera en un albañal (un canal de desagüe), y la cosa era ir al fútbol. Destacaba entre todos sus compañeros", desveló Antonio, que formó parte de ese mismo reportaje. "El mayor orgullo que tengo es cuando me da un abrazo. Él siempre ha sido mi ídolo", confesó Pedro sobre su 'yayo'.

El primer gran sacrificio de Pedro Porro a los 14 años: su mudanza a Madrid para perseguir su sueño

el futbolista pedro porro de nino en su ficha de inscripcion en la federacion extremena de futbol en 2011
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Dejar atrás el pueblo de la infancia, donde se crió, para perseguir su sueño es una de las cosas más duras que ha hecho Pedro en su vida, y es que decir adiós a su familia, sus amigos y toda su red con solo 14 años no es algo sencillo de digerir. "Me fui muy pequeño de allí. Fue uno de los momentos más difíciles de mi vida", reconoció el lateral. Algo muy similar a lo que le ocurrió a su compañero Álex Baena. La tristeza de la familia fue patente cuando le dejaron en manos del Rayo Vallecano, su primer equipo profesional, y se volvieron a Badajoz, en un camino que transcurrió en silencio, pero que terminó en lágrimas nada más llegar al pueblo: "Le llevamos a Madrid. Es muy duro dejar a un niño de 14 años en Madrid solo. ¡Con 14 años se quedó allí solito! Mi yerno, mi hija y yo, sin hablarnos en el coche desde Madrid", recordó Antonio Saucedo.

Así hablan de Pedro Porro quienes le conocen: "Es un chico muy cariñoso; tiene un carisma enorme"

Carlos Almena, el hombre que le vio 'nacer' -futbolísticamente hablando-, no tiene más que palabras buenas para Pedro Porro, pues aunque él ya esté en el Olimpo de los futbolistas, Don Benito sigue en su corazón: "Recibió propuestas de otros clubes de la región, pero él siempre se mantuvo fiel al Gimnástico. Es un chico muy cariñoso, se integra muy rápido en cualquier grupo porque tiene un carisma enorme", comentó Almena; "La familia de Pedro son gente de chapó, humildes en el mejor sentido de la palabra. Su abuelo ha sido una figura clave. Ha ejercido sobre él un estímulo constante. Creía en su nieto más que nadie y le transmitía esa garra que tanto le caracteriza. En cierta medida, la explosividad y el descaro que Pedro muestra sobre el campo son producto de lo que su abuelo le ha inculcado durante toda su vida".

el futbolista pedro porro junto a su abuelo materno, antonio saucedo
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El futbolista Pedro Porro junto a su abuelo materno, Antonio Saucedo.

Benito Cerrato, entrenador y presidente del Gimnástico Don Benito por aquel entonces, contó a la Agencia EFE que en alevines e infantiles era "uno más", pero su talento no tardó en destacar. Le recuerda como un niño "travieso, inquieto y charlatán", pero siempre muy educado, centrado y "obediente" cuando tenía que serlo. Una de las mejores cosas que tenía es que sabía encajar una crítica a pesar de su corta edad: "Escuchaba con mucha atención y para el próximo se rehacía y mejoraba", relató Cerrato, que ahora, viéndole jugar en el mundial, no esconde su emoción: "Estamos muy orgullosos", añadió.

El mejor consejo que Antonio ha dado a su nieto, Pedro Porro

Pedro podrá ser, a día de hoy, uno de los futbolistas más aplaudidos y queridos del momento, pero el 'carnet' de fan número 1 no se lo quita nadie a Antonio, su abuelo. Reconoció que prácticamente fue él el que le "empujó a la portería", y ahora le llena de orgullo verle triunfar en la Selección, especialmente viendo que continúa siguiendo el consejo que le dio cuando todavía era un niño sobre ir a por todas poco a poco, pero con actitud: "Vista larga, paso corto y mala leche", dijo Antonio en una reciente entrevista en TVE.