Ana Morgade (Madrid, 1979) es una sabia del humor, y aunque lo suyo es la interpretación en toda la extensión de la palabra, ha encontrado en la comedia esa herramienta perfecta que ha hecho que llevemos dos décadas disfrutándola en televisión o sobre los escenarios. Para la vuelta de verano volveremos a verla en el programa 'Al cielo con ella', algo que celebra especialmente: "Todas las semanas miro los datos y creo que la televisión de ahora goza de muy buena salud porque hay varios programas de humor. Y eso es buenísimo, y está genial que haya dos programas que puedan convivir. Fíjate, con 'El Hormiguero' y 'El Intermedio' que llevan conviviendo toda la vida, y ahora con 'La Revuelta'. Somos un país al que le encanta reírse". Pero, mientras está focalizada en su labor como colaboradora del show presentado por Henar Álvarez, continúa recorriendo el país con el espectáculo 'Mentes peligrosas'. Y es que esta polifacética presentadora, actriz y humorista de 46 años se dio cuenta de que tenía un particular don desde muy niña: "Cuando era pequeña era muy seria y el humor era una manera de romper el hielo".
Las claves del éxito de 'Al cielo con ella', según Ana Morgade
Había programas de actualidad, humor y entrevistas previos al desembarco del de Henar Álvarez en TVE, con Pablo Motos, Marc Giró o David Broncano, pero 'Al cielo con ella' parece haberse asentado en La 1, encontrando a un público abierto y fiel al formato. En opinión de Ana Morgade, colaboradora del espacio, si ha triunfado es porque "se nota que se hace con mucho afecto; las entrevistas y las secciones se preparan con mucho cariño y Henar se deja la piel en cada programa. Y otra cosa que está funcionando muy bien es que ciertos colectivos sociales, que no se veían representados en la televisión mainstream, de pronto ven que hay un programa que les está hablando directamente. El humor es universal, pero cuando de repente ves a una mujer que habla de cosas que te pasan en tu día a día, hay un extra de empatía", afirma.
De hecho, está feliz de poder aportar algo de valor a este late show: "Agradezco enormemente que me dejen contar cosas que a mí me importan, y me doy cuenta de que ahí es cuando lo local se convierte, sin esperarlo, en algo universal. Al final, soy una señora de 46 años y me encuentro con cosas que afectan a un montón de personas que viven en otros universos parecidos al mío. La vocación de la televisión tendría que ser encontrar un espacio para hablarle a cualquier persona. Y cuanto más diversa es la tele, es mucho más interesante".
Los comienzos de Ana Morgade en la interpretación y el espectáculo
Estudió Audiovisual e Interpretación y comenzó actuando en diversas compañías teatrales, lo que podría llevar a pensar que tiene una mayor valoración por ser actriz antes que humorista. Sin embargo, Ana asegura: "La comedia es algo que ha atravesado mi vida siempre, incluso contra mi voluntad, porque cuando me quiero poner seria, a la gente le da la risa. Y la comedia es algo con lo que no te tienes que pelear, como tener mucho pelo en los brazos o las pestañas largas; es algo que te ha tocado. Pero de preferir entre ser actriz o hacer humor, lo que prefiero es cobrar, que ya es muy difícil en estas profesiones. Tengo la suerte de llevar muchos años sin parar, pero esta profesión puede ser muy precaria. En la farándula, tu reputación nunca es estable".
Pero si tiene tan clara la importancia de la comedia en su vida es porque desde bien pequeña se dio cuenta de su don para el humor: "Cuando era pequeña era muy, pero que muy seria, y poco a poco me di cuenta de que el humor era una manera de romper el hielo. No soy especialmente sociable y soy bastante tímida e introvertida, por eso me cuesta estar en formatos de famosos, en los que tienes que hacer de ti misma y lo paso fatal. Mi trabajo es contar cosas con el humor como vehículo".
Pero aunque ella misma ha vivido una evolución personal que le ha permitido abrazar la comedia como forma de afrontar la vida y su profesión, también ha sido testigo de otra dentro del propio medio, que durante muchos años ha estado copado por hombres: "Las mujeres siempre han sido divertidas y ha habido muchas hilarantes a lo largo de la historia. La cuestión está en que convertirlo en una profesión y que te dieran espacio y tiempo para mejorar como profesional es lo que no estaba garantizado. Faltaban oportunidades y visibilidad. Siempre ha habido un baremo mucho más duro para juzgar el trabajo de las mujeres en el humor. Y en cambio, la frase de 'los hombres no tienen gracia' es algo que todavía no se ha dicho", reclama. Lo que sí tiene claro es que, sea hombre o mujer quien haga los chistes, hay un criterio que debe primar ante todo: "Creo que el sentido común debe ser el límite de cualquier discurso, independientemente de la forma de expresión en la que se haga. Ahora muchas barreras se han pulverizado", advierte.
La faceta como actriz de Ana Morgade
Debutó en 2007 en la ficción de Neox 'Bicho malo (nunca muere)' y desde entonces la hemos visto en 'Con el culo al aire', 'Olmos y Robles', 'Cuerpo de élite', 'Días mejores' o '4 estrellas', además de algún que otro filme como 'Bajo el mismo techo' y varias obras de teatro. La interpretación le ha dado mucho, pero la televisión también, ya que ha pasado por más de una veintena de programas como presentadora y colaboradora en 'Estas no son las noticias', 'Buenafuente' o 'Zapeando' y hasta concursante en 'Tu cara me suena'. Por el camino ha hecho auténticas amistades. "Tengo mucho amor por mucha gente con la que he trabajado. A Silvia Abril le tengo muchísimo cariño y con ella hice mi primer programa como presentadora, 'Las noticias de las 2', que duró, como el título, dos. Y también a Eva Hache, que es la persona por la que un día me atreví a pensar que se podía hacer esto", recuerda con cariño.
Pero lo verdaderamente emocionante es que todos esos logros los ha conseguido superando su timidez y sobreponiéndose a los nervios que aún siente antes de salir a actuar o presentar: "Sí, me sigue pasando y el día que no me pase será que me tengo que jubilar. Siempre que empiezo una función tengo la sensación de que esto es un error, se me seca la boca y me quiero ir a casa. Luego hago mi terapia y con los años desarrollas herramientas para acallar esa voz". Pero, pese a esa pasión, el espectáculo también tiene su lado ingrato: "Muchas veces esfuerzo y resultado no van juntos. Le puedes poner mucho cariño, constancia y tener mucho talento, y las oportunidades que esperas no lleguen".
Eso sí, si algo ha aprendido en dos décadas de trayectoria es que "en este oficio se dice que si coges un trabajo, que sea por placer, por prestigio o por dinero, y que siempre puede faltar una, pero si solo prevalece una, que sea el placer. Pero luego te digo que el prestigio no es lo mío y casi nunca me entero de la pasta".
Sea como sea, Morgade no para de sumar proyectos y el último ha sido la serie de Prime Video 'Vida perra', donde pudo reflejar la comedia que encierra lo cotidiano: "El parque de perros es un caldo de cultivo del humor fantástico. Personas que no son amigos ni familia, que no se conocen y no se juntarían por ninguna otra razón, pero a través de los perros crean una rutina involuntaria". Sin embargo, tuvo que tirar de memoria para su papel, ya que actualmente no tiene perro: "Ahora mismo no, pero he tenido. Y menos mal que mi hija no sabe todavía leer, porque leería esta entrevista y me diría: '¿Ves, mamá? Todo el mundo quiere que tengamos un perro!'. Me molan mucho los perros, pero llegará cuando ella nos pueda echar una mano con eso, porque mi marido y yo trabajamos mucho tiempo fuera de casa".
Cómo ve su futuro Ana Morgade
Ha sido presentadora del morning show 'Yu: no te pierdas nada' de Europa FM, tampoco se le ha resistido el teatro, con obras como 'Las criadas' o 'Las rusas', y hasta ha dado las Campanadas, pero Ana Morgade aún considera que tiene metas por cumplir: "Todavía tengo un montón de puertas que abrir. Tengo un montón de cosas en teatro que me gustaría hacer y me apetece volver a dirigir". Sin embargo, esa ambición de completar nuevos proyectos no alcanza a ese concepto que parece de otra época de morir sobre el escenario. "El teatro es algo que no podré abandonar nunca, pero fantaseo bastante con la jubilación como concepto porque soy de naturaleza gandula, aunque me guste mucho mi trabajo. Luego, aparte, tengo muchos hobbies y horror vacui al tiempo. Me encanta pintar, coser, me flipa leer y tengo varios instrumentos", explica, divertida.
Pero en esa ambición personal y profesional no quiere proyectar aún el futuro de su hija, Martina, fruto de su matrimonio con el músico Pablo Martín: "Tiene cinco años, pero sí que me pregunto mucho por dónde saldrá el disparo. Que igual luego le da por ser abogada del Estado, solo por llevarnos la contraria. Pero si se dedicara a algo artístico, me haría mucha ilusión".
El lado más personal de Ana Morgade
Parte del éxito de Ana Morgade es su naturalidad y cercanía, pero tiene la perspectiva suficiente como para analizar los pros y contras que la hacen quien es. La actriz considera que tiene "muchos defectos" y, honesta, reconoce: "Soy muy impuntual y tengo una percepción del tiempo deformada. Puedo estar lista tres horas antes de salir, o estar sin vestir cinco minutos antes". Pero no nos engañemos, también es consciente de sus virtudes: "Me gustó que el otro día mi amigo Pablo Paz me dijo: 'Eres una bola blanca de billar; cuando tú llegas pasan cosas, movilizas todo".
Quizá tenga que ver con ese espíritu vitalista con el que prefiere abordar su día a día: "Mi propósito en la vida es tomarme el mínimo de cosas en serio, así que casi todo me hace mucha gracia. Hay que pasarse la vida prestándole atención a todas las bromas porque son la salsa de la vida". De hecho, la primera con la que aplica esta filosofía es consigo misma: "Pues creo que en ese sentido la edad es un grado y conforme te haces mayor aprendes a relativizar y te ayuda a reírte de muchísimas cosas. Siempre digo que el humor es como el limón y para poder echarlo, la herida no puede estar muy abierta, porque si no el dolor es más importante. El sentido del humor es una de las grandes defensas que podemos utilizar contra la hostilidad".
La foto favorita de Ana Morgade
Si tiene que escoger una imagen por encima de cualquier otra, Ana Morgade se decide por el cartel de la obra 'Las rusas'. "Ahí estamos en la sesión de fotos de esta obra que produje, coescribí con la increíble Nidia Tusal, y estrenamos con Julia De Castro, mi amiga del alma Paula Galimberti y mi amigo del alma Pau Paz (el que me dijo aquello de la bola blanca de billar). También estaba Rubén Martínez, que fue con Julia un regalazo. Me arruiné, pero qué fotazas".






















