Cariñosa, cercana y muy amable, fue un placer hablar con ella. A Blanca Paloma no le gustan las prisas –"reconozco que tengo un ritmo que no es el más rápido del mundo", afirma–, pero quizás sea precisamente ese carácter pausado el que le ha permitido crear un primer disco que admite cientos de escuchas sin agotarse. El próximo mes de octubre se subirá a los escenarios para dar a conocer 'Trenza mía', un álbum que llega tres años después de su aventura eurovisiva y que ya le está reportando unas cuantas alegrías.
Lanzas tu primer disco, ¿qué Blanca Paloma nos vamos a encontrar?
Creo que me vais a poder conocer mejor. Os vais a encontrar a una Blanca más íntima, más vulnerable, más catártica. Es una música que no intenta buscar la fórmula secreta del éxito; solo he querido sentirme contenta con el resultado final. He metido en un caldero los ingredientes que a mí me gustan, y creo que las canciones han conseguido conectar con la gente. Estoy feliz.
No ha debido de ser fácil pasar por tres discográficas en tres años…
Ha sido un proceso de mucho aprendizaje y de crecimiento. Al principio piensas que el problema eres tú, pero un contrato discográfico es como un matrimonio. Hay muchos factores por los que no funciona esa unión. Para mí, la música es más que una profesión.
¿Cómo dirías que empezó tu vocación?
Pues mira, cuando yo era pequeña, en casa no había cuarto de juegos, pero sí que teníamos un cuarto de la música. Mis padres habían puesto un suelo de moqueta y estaba lleno de vinilos y casetes. Era un espacio donde toda la familia pasaba horas cantando y bailando. Mi padre era bombero y mi madre, ama de casa. Los dos estuvieron muy presentes en nuestra infancia y en nuestra educación.
"Me ayudó mucho un retiro de silencio que hice en el Monasterio de las Batuecas"
Y años después llega a tu vida el Benidorm Fest.
Ahí es cuando empecé a pensar que quizás podía dedicarme a la música, que quizás podía darme una oportunidad. Estudié Bellas Artes y escenografía, pero siempre lo he compaginado con diferentes agrupaciones musicales. Por aquel entonces, la música era puro placer porque no era mi sustento. Ahora, después de todo este proceso, he conseguido el punto de poder sacar lo mejor de mí, y lidiar también con esa parte empresarial que es necesaria.
¿Y cómo conseguiste esa confianza para dejar todo y centrarte en la música?
Pues mira, me ayudó mucho un retiro de silencio que hice en el Monasterio de las Batuecas. Creo que cuando das espacio al silencio se revelan cosas que quizás no estás escuchando.
Blanca Paloma lanza su primer disco, tres años después de Eurovisión
En el disco hablas de amor, pero en el sentido amplio de la palabra. Cantas al desapego, al duelo… ¿Qué has aprendido del amor haciendo este álbum?
Yo creo que la música te ayuda muchas veces a transitar esos duelos que dejan las relaciones. El disco en realidad habla de esa búsqueda del amor, pero no solo de pareja. ¡Es todo! El amor hacia ti mismo, hacia los amigos, la familia… Es un aprendizaje infinito.
¿Crees que el amor de pareja puede durar durante toda la vida?
Si encuentras al aliado perfecto –que nunca es perfecto– puede ser. Yo, cuando estoy en una relación, siempre creo que es la definitiva. Ahora estoy muy feliz en pareja. La verdad es que he tenido suerte porque he estado en relaciones largas que me han aportado un montón de cosas. Ver la relación de mis padres, el amor y la entrega que se tienen, me ha salvado de muchas toxicidades.
¿Qué tiene que tener una pareja para que te gane? ¿Y cuál es tu bandera roja?
El respeto y los cuidados son las palabras en las que se sustenta todo. A veces, cuando tienes tanta confianza, ese cuidado se diluye. He tenido suerte de encontrar parejas que saben cocinar, que son ordenados, que no tienes que ser madre de… Es verdad que cuando atravesé Eurovisión tuve la suerte de tener a mi pareja al lado, que me cuidó increíble.
Tras Eurovisión, ¿sentiste presión por hacer algo más previsible o comercial?
Sentí mucha presión porque yo estaba en un punto 'caramelo' para la industria. Estaba en un punto de mucha exposición, y las discográficas quieren aprovechar ese momento. Creo que fue honesto no precipitarme, no sacar un disco que ni siquiera tenía. Mis amigos, mi familia, me animaban a aprovechar el momento, pero yo no me sentía preparada. Eurovisión no era mi sueño; mi sueño es expresarme con libertad: ya sea con las artes plásticas, en la música o en la vida misma.
¿Qué te dio y qué te quitó Eurovisión?
Yo me entregué a la causa, y eso que llevaba 20 años sin televisión en casa (risas). Eurovisión no te quita, yo creo que te transforma. Ya no puedes volver a la Blanca Paloma de antes. Pero bueno, yo soy muy paisana y paso muy desapercibida. A pesar del resultado, yo me sentí muy orgullosa con la actuación. Siento que ganamos cuando los eurofans votaron por una canción que no era eurovisiva, que tiene mucho de nuestras raíces. Mira Remedios Amaya. No se llevó ni un punto, pero fue tan auténtica.
"A pesar del resultado, yo me sentí muy orgullosa con la actuación"
Por cierto, ¿qué tal ha sido tu experiencia en 'Maestros de la costura'?
Muy positiva porque me he reencontrado con la máquina de coser que heredé de mi abuela Carmen. Ella me hizo mi primer traje de flamenca y los disfraces, que eran obras de arte. Fui la primera expulsada y me dio mucha rabia, pero me voy orgullosa del afecto que sentí de todos mis compañeros.
¿Qué te gusta hacer cuando no trabajas?
Me encanta estar con mis amigas porque siento que se puede profundizar en las cosas; no hay prisas. Cocinamos juntas, sobremesa larga, nos encanta cantar a todas… Es un espacio seguro para mostrarte cómo eres. También me encanta ir en bicicleta; no tengo carnet de conducir y por Madrid me muevo con ella siempre que puedo.
Cita con Blanca Paloma en Hotel Quinta de los Cedros
La producción se realizó en el precioso Hotel Quinta de los Cedros, un oasis a un tiro de piedra del centro de Madrid. El edificio cuenta con 20 habitaciones y 2 suites. Situados en el jardín, se encuentran 10 bungalows, con porche individual, ideales para disfrutar de la naturaleza sin salir de la ciudad.
Los secretos de belleza de Blanca Paloma, al descubierto
Soy coqueta… Vengo de una familia que cuida las formas, pero cuando me fui a estudiar Bellas Artes me convertí en todo lo contrario. Me volví superhippie.
Tengo rutina de belleza… La he tenido que incorporar. La imagen es una capa más de tu proyecto y hay que mantenerse saludable.
Cuido mi alimentación… Mi chico cocina increíble y tengo la suerte de que le encanta comer equilibrado y sano.
Blanca Paloma con el equipo de DIEZ MINUTOS
Texto: María Larrocha. Fotos: Fernando Roi. Ayudante de fotografía: Sara Guillén. Estilismo: María Álvarez. Maquillaje y peluquería: Javier Reyes. Agradecimientos: Hotel Quinta de los Cedros. Calle de Allendesalazar, 4, Madrid. Teléfono: 915 15 22 00.

























