Jordi González hace tiempo que no esconde que el bullying le amargó su infancia, pero aquel niño del que se burlaban porque no sabía pronunciar su nombre 'de corrido', ahora es uno de los periodistas más reconocidos. Contó en una entrevista que concedió a DIEZ MINUTOS en 2023 que, a pesar de que a nivel familiar tuvo una niñez feliz, la tartamudez que sufría le atormentó en sus primeros años de vida. Le puso ganas para superarlo, pero hasta que eso ocurrió, vivió en sus carnes eso que se suele decir de "los niños pueden ser muy crueles"; una afirmación que, sin embargo, no es del todo cierta, pues muchas veces los pequeños aún no regulan la empatía y hacen daño sin querer -tal y como afirma la psicóloga Martha Alicia Chávez-; pero lo cierto es que, queriendo o sin querer, a él sus compañeros se lo hicieron pasar muy mal, y recientemente ha pasado por 'A la cara', el nuevo programa de verano de la Cadena SER presentado por Xavier Sardà y Frank Blanco, donde desveló hasta qué punto le afectó: "Me llamaban Gon Gon, porque no era capaz de pronunciar mi apellido", afirmó rotundo Jordi González.

jordi gonzalez en supervivientes
Sergio R Moreno

Las burlas fueron una constante en el cole, lo que le creó un gran complejo. "Yo de pequeño y adolescente era tartamudo. En clase, para humillarme, para hacerme bullying, sin saber lo que era eso, los niños me llamaban Gon Gon, porque no era capaz de pronunciar mi apellido seguido". Una vivencia con la que parece mentira que se haya convertido en un periodista de renombre precisamente en la radio y en la televisión, algo con lo que ni siquiera soñaba cuando tartamudeaba; hasta sus propios vecinos se sorprendieron de verle progresar en los medios: "Parecía insólito que yo, que era tartamudo y todo el mundo me escuchaba tartamudear todo el día, estuviera trabajando aquí, en la radio".

jordi gonzalez posa en su casa para una entrevista con la revista diez minutos
Beatriz Velasco / HEARST

Así superó Jordi González sus problemas con la tartamudez: "Mi madre era muy sabia"

Más allá de su tartamudez y de su complejo, siempre que habla de su niñez, Jordi insiste en que fue feliz al lado de su familia. De hecho, sabiendo del trauma que le causaba este problema, su madre fue quien le ayudó a superarlo, tal y como contó en DIEZ MINUTOS: "Mi madre, que era muy sabia, me regaló por Reyes un radiocasete, y me dijo: 'Cuando estés en tu habitación, intenta grabarte leyendo en voz alta, nosotros no te vamos a oír'". Un remedio que puede parecer 'de andar por casa', pero se convirtió en su salvación, porque su madre era psicóloga y sabía lo que se hacía. "Así fue como empecé a hacer prácticas de lectura; lo pasé mal porque me oía, pero lo hice todos los días con constancia y un día empecé a hacer programas de radio en mi habitación con 14 años", nos reveló el presentador.