Luján Argüelles se ha abierto por primera vez en canal y ha hablado de su infancia. La presentadora no pudo evitar romper a llorar en su paso por 'El camino de la verdad' durante una de las dinámicas propuestas, recordando cómo fue su dura infancia y la relación con sus progenitores. Precisamente, esa es una de las grandes bazas del formato de Telecinco: sanar mientras se exteriorizan sentimientos escondidos.

“¿Estás segura de que quieres hacerlo?”, le preguntaban a la presentadora que casi no podía evitar las lágrimas. Los retratos mostraban a una niña “que soñaba con salir de allí [un pueblo de 1.000 habitantes] para vivir”: “En un sitio tan pequeño, las creencias son otras. Hay límites y barreras, o por lo menos es lo que siente el entorno. Si tú no lo sientes, te agobia. Necesitas respirar, gritar… avanzar”, explicaba Argüelles, mencionando además el primer impedimento que vivió como niña: “Yo creo que los que estamos viviendo con nuestros caminantes. Que no te entienden. Todos hemos tenido un guía, nuestro padre o nuestra madre en la mayoría de los casos. Siempre hay cosas que no encajan”.

lujan arguelles posa para su entrevista con la revista diez minutos
Fernando Roi HEARST

A pesar de su apariencia de dureza y siempre con su personalidad irónica, Luján tiene duelos como todo el mundo: "Me habría gustado que me dijeran: '¿Qué necesitas? Aquí estoy, te voy a acompañar, te voy a entender'. Ser vulnerable es bonito, es muy bonito. Porque si soy Rocky… a mí me gusta sentir”, decía.

La infancia de la periodista transcurrió en Salas, un pintoresco pueblo asturiano de apenas 1.000 habitantes donde disfrutó de una etapa llena de felicidad rodeada de su familia. Sus aficiones de pequeña estaban relacionadas con las fiestas populares, con cantar en el coro del pueblo, pasear por el parque y jugar en la plaza junto a sus amigos. Durante esos primeros años de vida, la figura fundamental en su crianza fue su abuela materna, conocida cariñosamente como Mamina, quien representó un pilar emocional básico.