Más allá de los estilismos elegidos por la Familia Real o de la reaparición de Jaume Anglada, la tradicional recepción de la Familia Real en el Palacio de Marivent, en Mallorca, dejó escenas que denotan cómo es realmente la relación de la reina Sofía con los Reyes y sus hijas. Unos microgestos que solo una experta en comunicación no verbal es capaz de ver, pero que dicen mucho más de lo que a simple vista parece. La presencia de la reina Sofía junto a Felipe VI y Letizia, acompañados de sus hijas, Leonor y Sofía, permitió observar una serie de gestos que, según la experta en comunicación no verbal Silvia Panadeiros, socia experta de ASENOVE, transmiten una imagen de cercanía, respeto y complicidad familiar. "Da la sensación de que no hay ningún tipo de protocolo, sino de una familia que habla entre ellos con fluidez y con miradas constantes a la reina Sofía", nos cuenta la experta.
Lo primero que destaca Silvia Panadeiros al analizar las imágenes de Marivent es la naturalidad con la que interactúan los miembros de la Familia Real, "integrando a la reina Sofía" y explica que hay un detalle muy significativo en sus gestos: "La reina emérita no queda aislada dentro del grupo. Durante el acto, doña Sofía recibe atención constante, miradas cómplices, posturas cercanas por parte de la princesa Leonor y la infanta Sofía. En general, existe una distancia interpersonal muy cercana, lo que delata que todos se sienten cómodos".
Según explica Silvia Panadeiros, Leonor y Sofía permanecen muy cerca de su abuela durante buena parte del recorrido y adaptan constantemente su posición para facilitarle el desplazamiento. La experta destaca especialmente el momento en que la princesa Leonor y la infanta Sofía caminan a ambos lados de la reina emérita. "La interacción entre ellas es natural y poco encorsetada; va más allá de un simple protocolo. Las infantas buscan en todo momento que su abuela esté cómoda, sobre todo cuando ambas princesas sostienen a Sofía por ambos lados para ayudarla a caminar con más fluidez", analiza la experta.
Felipe VI combina el papel de rey con el de hijo, explica la experta
Por su parte, tal y como explica Panadeiros, Felipe VI combina el papel de rey con el de hijo. "El Rey desarrolla ambos papeles durante la aparición en Palma de Mallorca: por un lado mantiene una postura institucional, erguida y pendiente del acto, pero cuando se acerca a su madre, la cercanía es más bien familiar, manteniendo en varias ocasiones el contacto visual directo", señala la experta.
Silvia Panadeiros sostiene que Letizia mantiene un papel más institucional y, al no haber muchas imágenes entre ella y la reina Sofía, invita a "ser más prudente" en el análisis. "Podemos afirmar que entre ellas existen expresiones faciales cordiales; no invaden el espacio interpersonal entre ambas, solo se miran cuando coinciden en la conversación. Teniendo en cuenta las imágenes, podemos afirmar que la relación entre ellas es más bien institucional, ciñéndose a los protocolos", nos comenta.
La experta también recuerda que muchas veces los gestos más discretos son los que hablan con mayor claridad. "Por supuesto que el protocolo regula los saludos, las posturas, posiciones y determinados comportamientos públicos, pero en ningún momento puede controlar y, por tanto, regular las microexpresiones o microgestos: como una sonrisa espontánea, una ligera inclinación del cuerpo, una mirada genuina de atención, etc… Estos gestos genuinos y espontáneos aparecen durante todo el encuentro familiar, dándole una connotación más auténtica", destaca Silvia Panadeiros, que habla de otros gestos importantes como esperar a la reina Sofía cuando se queda unos pasos atrás, acompañarla durante el recorrido o mantener una distancia interpersonal cercana; son comportamientos que, según la experta, transmiten una imagen de respeto constante, cercanía y naturalidad.
Lo que revelan los estilismos de la Familia Real
Le preguntamos a la experta si ve alguna señal que muestre a la reina emérita como un referente dentro del grupo familiar. "El principal indicador es que en esta aparición institucional es el único miembro de la familia real antigua que sigue apareciendo. La ausencia del rey emérito hace que la reina Sofía asuma por sí sola la representación de esa generación de la Familia Real, y el comportamiento no verbal del resto de la familia contribuye a respaldar ese protagonismo mediante gestos de atención, cercanía y reconocimiento", nos responde.
La experta en comunicación no verbal también pone el foco en el estilismo elegido por la Familia Real, recordando que la apariencia forma parte de la comunicación no verbal y contribuye a reforzar el mensaje que proyecta un grupo. "Transmite un equilibrio entre solidez institucional y modernidad generacional con un aire claramente Mediterráneo. Mientras los reyes proyectan una vestimenta más bien protocolaria, así lo reflejan los tonos sólidos, las infantas aportan modernidad, frescura y conciencia social a lucir modelos de firmas sostenibles. Una imagen de complicidad familiar y garantía de un relevo dinástico con futuro", sentencia Silvia.

















