A Fabián Ruiz el fútbol le ha cambiado, literalmente, la vida, y es que su infancia no fue precisamente la más idílica. Ahora disfruta de una vida acomodada como astro del balón, y la alegría le inunda después de traerse a casa la Copa del Mundo con la Selección; pero para llegar a lo más alto, su madre y él tuvieron que hacer muchos esfuerzos. Los problemas económicos fueron una constante en su casa, especialmente después de la separación de sus padres, y así lo contó él en una entrevista en ABC: "Mis padres se separaron cuando yo tenía 12 años y eso agravó un poco más la situación económica. Mi madre tuvo que sacarnos adelante sola a mis hermanos y a mí [...]. No sé cuánto ganaba, pero no mucho. Y con una casa, tres hijos, los estudios, llevarme a mí a entrenar al Betis... no fue fácil, lo pasamos mal. Mi hermana pequeña y yo no nos dábamos cuenta, pero sí mi hermano mayor y mi madre, que llevaban la casa", confesó. Ahora incluso ha podido conseguir que su madre deje de trabajar, una meta de la que se siente orgulloso con la frase que a todo hijo le gustaría pronunciar alguna vez: "Mamá, ya no trabajas más". Y es que el futbolista se siente muy orgulloso de los suyos. "Mi mayor título es ser la persona que soy gracias a mi familia", dice.
Chari, la madre de Fabián y sus hermanos, se las apañó, como tantas otras madres, para sacar dinero hasta de debajo de las piedras, pero también para ver a sus hijos felices haciendo lo que más les gustaba: jugar al fútbol. Una manera de que ellos se evadieran también de los problemas que les rodeaban. "En casa no estábamos bien económicamente, pero siempre nuestro regalo eran balones, para mí y mi hermano. Teníamos la suerte de compartirlo, y siempre íbamos juntos", contó Fabián; una situación sobre la que ha profundizado en declaraciones a El Mundo: "La lección que he aprendido de mi madre es el sacrificio, no rendirse nunca. Creo que después de todo lo que ella hizo, con todas las dificultades que tuvo, saber que logró su objetivo, que era sacarnos adelante a nosotros, sus hijos, no hay mejor lección", asegura.
La nueva vida de la madre de Fabián Ruiz: "Al principio le costaba un poquito acostumbrarse a no trabajar"
Su madre estuvo un tiempo limpiando en las instalaciones de la Ciudad Deportiva del Betis, donde él empezó a profesionalizarse. Un trabajo que le permitió estar un poquito más cerca de su hijo, a pesar de que ella entraba muy temprano, pero siempre que podía salía a verle jugar. Ahora, gracias a ese esfuerzo cargado de madrugones, Fabián ha conseguido que ya no tenga que trabajar, aunque no termine de hacerse a su nueva vida. "Al principio le costaba un poquito acostumbrarse a no trabajar, porque es algo que había hecho durante toda su vida. Desde muy pequeña le tocó trabajar siempre. Entonces, en el momento que, de un día para otro, le dijimos que parase, le costó. Siempre intentaba ayudar, lo sigue haciendo. Es que le sale, no sabe estarse quieta, pero ya sí que está más acostumbrada, y más enfocada en estar conmigo, con mis hermanos, en viajar... en disfrutar de la vida, ya que en su época no pudo hacerlo. La verdad es que ahora está muy feliz, muy contenta, y yo estoy muy feliz de verla así", asegura Fabián al citado medio.
Y es que, a pesar de los títulos que ha ganado, y de que incluso se perfile como uno de los favoritos para ser el próximo Balón de Oro (de hecho, el seleccionador Luis de la Fuente le define como "una estrella mundial"), la mayor alegría de su vida ha sido poder hacerle la vida más fácil a los suyos, y decirle a su madre: 'Mamá, ya no trabajas más'. "Sentí una alegría inmensa, no te voy a engañar; decirle a tu madre que por fin dejará de trabajar tanto, de hacer tanto sacrificio después de haber luchado por ti tantos años... fue algo muy especial", ha dicho Fabián, que añade: "Mi mayor título es ser la persona que soy gracias a mi familia, a la educación que me han dado. Y el otro título, por supuesto, es tener a la familia cerca".















