El eclipse solar total de este 12 de agosto ha sido algo que nunca olvidaremos. España se ha convertido a España en uno de los lugares privilegiados para contemplar uno de los grandes fenómenos astronómicos del año. Durante algo más de un minuto, la Luna ha ocultado por completo el Sol en varios puntos del país, dejando a miles de personas pendientes del cielo para no perderse un acontecimiento.

Un acontecimiento fabuloso, pero que si no se han utilizado las medidas de seguridad impuestas por los profesionales, más de uno tendrá problemas en la visión. Quienes hayan observado el eclipse sin la protección adecuada pueden haber expuesto su retina a una radiación capaz de provocar daños graves e irreversibles, aunque en un primer momento no hayan notado ninguna molestia.

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Gtres

En los últimos días, las autoridades sanitarias han insistido en la importancia de disfrutar del eclipse, pero siempre con la protección adecuada para evitar problemas permanentes en la retina. Aunque el daño ocular no siempre produce molestias inmediatas, determinados cambios en la visión después de contemplar el fenómeno pueden ser una señal de alerta y requieren una valoración médica.

La Sociedad Española de Oftalmología (SEO) advierte de que una lesión de la retina puede producirse sin dolor y que sus consecuencias pueden aparecer incluso horas o días después de la exposición. Por este motivo, si después de observar un eclipse notas visión borrosa, manchas oscuras en el campo visual, distorsión de las imágenes, pérdida de visión central o una sensibilidad excesiva a la luz, la recomendación de la SEO es consultar cuanto antes con un médico oftalmólogo. Una revisión precoz permite determinar si existe una lesión y establecer el seguimiento necesario.

Si has seguido bien las pautas y no has mirado directamente al Sol sin protección específica y has usado gafas o visores diseñados para eclipses que cumplan la norma EN ISO 12312-2 y tengan marcado CE, no tienes que preocuparte.