Bea Jarrín es una de esas mujeres de eterna sonrisa que habla con la mirada: optimista, generosa, buena compañera y trabajadora al máximo. De hecho, este verano se queda sin playa porque forma parte del equipo de 'El verano se mueve' y de 'Fiesta', pero esta leonesa de pura cepa está tan contenta, a pesar de la carga de trabajo que ello supone: "Lo estoy disfrutando muchísimo porque el equipo es maravilloso y, aunque la franja es difícil, creo que no lo estamos haciendo nada mal…", señala, y además se abre como pocas veces sobre su corazón y sus problemas para encontrar el amor: "No he estado con personas que me supieran querer bien y he sufrido mucho".
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo, Bea?
Que lo hago desde otra perspectiva. Ya no me genera la ansiedad que me generaba antes la inestabilidad de esta profesión. Ahora lo vivo desde la madurez y la calma.
¿Sigues sintiendo los mismos nervios que antes?
Sin duda, pero más que en los programas, que ahí estoy muy arropada por mis compañeros, los siento cuando presento galas en directo o actos corporativos e institucionales. Pero creo que eso forma parte del respeto y el amor que le tienes a la profesión. El día que lo pierda, me tendré que dedicar a otra cosa.
Dicen que en la tele no hay amigos.
Yo tengo pocos y me ha costado procesarlo porque, si no nos ayudamos entre compañeros, ¿qué nos queda…? Las traiciones, e intentar brillar a costa de lo que sea, no es algo sano. Entonces, me he llevado más de una decepción. Sí que es cierto que sigo siendo afortunada y he fraguado amistades con algunos compañeros. Pero mis amigos, mi familia elegida, no pertenecen a la profesión y eso me da oxígeno.
¿Cómo viviste convertirte en noticia cuando te relacionaron con Jorge Pérez?
Creo que tuve la templanza y la contención de controlar el más mínimo movimiento porque yo nunca he querido ser personaje, pero es verdad que lo pasé realmente mal.
¿Qué aprendiste?
Que es importante seguir manteniendo tus principios y tus valores, siempre. Hay que sacrificar cosas, pero me di cuenta de la fortaleza que puedo llegar a tener.
Es que debe ser difícil seguir trabajando cuando tú eres el tema y tus compañeros te cuestionan.
Me daban leña y, además, injustamente. Yo no tenía nada que ver en esa ecuación y sí, sí me dolió y mucho. Había compañeros con una inquina muy incómoda contra mí, pero también he tenido el abrazo de otras como Marisa Martín Blázquez o Paloma Barrientos, a las que adoro.
A lo largo de tu carrera has hecho infinidad de entrevistas. ¿Cuál recuerdas?
Yo adoro hacer entrevistas. ¡Ojalá un programa! Las que más recuerdo, de esas de pellizcarte, son a Brad Pitt, Angelina, Johnny Depp, Juanes…
¿Brad Pitt? ¿No querría ligar contigo…?
No… ¡Ojalá! No me habría importado, lo confieso (risas). En esa entrevista, al principio, te diré que me costó encontrar las palabras. ¡Qué presencia tiene!
Dices que León es tu refugio, ¿qué tiene tu tierra?
Son mis raíces. Es el sitio donde nací, crecí y tuve una infancia maravillosa. No pude ser más feliz.
¿Allí empezaste a fantasear con ser periodista?
Siempre he tenido la necesidad de comunicar y allí empecé en Onda Cero Radio. Recuerdo que, aun siendo menor de edad, los viernes por la tarde, después del colegio, me escapaba al estudio de Los 40 Principales y hacía el Fan Club con mi amigo Mures.
Estepona también tiene un lugar en tu corazón.
Sí, también soy boquerona. Mi familia lleva 26 años en Estepona, Málaga, y se ha convertido en el lugar del sur donde encuentro mi norte. Para mí el mar es sanador.
Siempre dices que tus padres son tu ancla.
Mis padres son mi todo. Ellos han sabido gestionar de manera ejemplar el tener solo una hija; nunca me han consentido, me han educado con muchísimo rigor y de una manera muy concienzuda. En su momento me quejaba, pero ahora no tengo vida para agradecérselo. En mi casa se ha hablado de todo, nos hemos contado todo y tenemos una relación tan sumamente sana que se han convertido en mis mejores amigos.
Oye, pero no terminan de colocarte, porque sigues soltera…
(Risas) Fíjate cómo es, que ellos me han regalado un anillo de pedida porque dijeron: "Mira, hija, ya te pedimos nosotros, que no queremos soltarte nunca". Hablando en serio… No he tenido suerte en el amor. No he estado con personas que me supieran querer bien y he sufrido mucho. Me han hecho mucho daño. También pienso que si no hubiera tenido esas experiencias, no tendría la madurez que tengo hoy para saber lo que sí y lo que no. Lo he trabajado muchísimo porque uno a veces no es consciente de las cicatrices que te dejan las cosas. Y hay que saber sanarlas.
Pero, aun así, tú sigues con ganas de enamorarte, ¿no?
Por supuesto, pero es que está el mercado… No estoy cerrada al amor, para nada, pero me he vuelto muy cauta, eso es verdad. Y, mientras tanto, ahí estoy, haciendo castings… (risas).
¿Eres difícil de conquistar?
No, a mí se me conquista con sentido del humor, honestidad y, oye, tengo ojos en la cara; si el muchacho es guapo, mejor (risas). Ah, y algo importante: le tiene que gustar comer porque yo tengo más saque que Alcaraz.
¿Cómo es Bea Jarrín cuando se apagan las cámaras?
Igual. No tengo máscaras. Quizá soy más vulnerable de lo que parezco. Me gusta mucho lo cotidiano y lo sencillo. Disfruto de las pequeñas cosas y soy muy gamberra y muy alegre. Tengo mucho sentido del humor.
¿Qué te gusta hacer cuando tienes tiempo libre?
Me encanta escaparme a la playa. Para mí, el sonido del mar es de las pocas cosas que hacen que mi cerebro se desconecte durante unos instantes. Me encanta compartir tiempo con los míos porque yo necesito mucho el contacto, el compartir las cosas…
4 curiosidades sobre la presentadora Beatriz Jarrín
En verano, ¿cómo te cuidas? Utilizo factor de protección 50 en el rostro y 30 en el cuerpo los primeros días de sol. Después me pongo en el cuerpo manteca de karité, que hidrata muchísimo.
En el neceser nunca falta… Un contorno de ojos, un sérum facial, mi caja de Nivea azulita y la mascarilla de mi amigo Miguel Alarcón.
¿Y el pelo? Utilizo un buen champú y una mascarilla. Y, cuando voy a la playa, siempre me echo un protector capilar.
Un perfume… Ombre Nomade, de Louis Vuitton
Los productos de belleza favoritos del maquillador Pablo Cerdán para Beatriz Jarrín
Beatriz Jarrín posa con el equipo de DIEZ MINUTOS
DIEZ MINUTOS se cita con Beatriz Jarrín en... Hotel Wellington & Spa Madrid
Quedamos con Bea Jarrín en la piscina del Hotel Wellington & Spa Madrid (calle de Velázquez, 8), un espacio increíble y con una excelente ubicación. Además, destaca por la atención de su personal, sus habitaciones amplias y cuidadas y la calidad de sus instalaciones. Es una opción muy recomendable para disfrutar de una estancia de lujo en la capital.
Texto: Susana Jurado | Fotografía: Ana Ruiz | Ayudante de fotografía: Idoia Vitas | Maquillaje y peluquería: Pablo Cerdán | Estilismo: María Álvarez | Agradecimientos: Hotel Wellington & Spa Madrid (Calle de Velázquez, 8)

























